jueves, 29 de mayo de 2014

Cardenal Richelieu

Armand Jean du Plessis (París, 9 de septiembre de 1585ibídem, 4 de diciembre de 1642), cardenal-duque de Richelieu, duque de Fronsac y par de Francia. Cardenal, noble y hombre de estado francés.
Ordenado obispo en 1607, entró en política y fue nombrado Secretario de Estado en 1616. Richelieu pronto alcanzó un gran poder en la Iglesia católica y en el Reino de Francia, hasta alcanzar la dignidad cardenalicia en 1622, y el cargo de primer ministro del rey Luis XIII en 1624. Permaneció en el cargo hasta su muerte en 1642, y fue sucedido por el también cardenal Julio Mazarino.
Como primer ministro de Francia, consolidó la monarquía francesa luchando contra las diversas facciones internas. Para contrarrestar el poder de la nobleza, transformó Francia en un fuerte Estado centralizado. Su política exterior fundamental fue contrarrestar el poder de la dinastía austro-hispánica de los Habsburgo, entonces reinante en España y en el Sacro Imperio Romano Germánico. Para ello, aun siendo un ministro católico, no dudó en aliarse con los protestantes para alcanzar dicho objetivo. Fue particularmente notoria su intervención en la Guerra de los Treinta Años, que terminó con la Paz de Westfalia.

Richelieu

La política del Cardenal se centraba en dos metas: centralizar el poder en Francia y neutralizar a los Habsburgo, reinantes en España y Alemania. Para ello, se alió con las rebeldes Provincias Unidas, en guerra con España, y apoyó a los Estados protestantes alemanes que se enfrentaban a los Habsburgo en la Guerra de los Treinta Años. Asimismo buscó un acercamiento con Inglaterra, logrando acordar el matrimonio entre Enriqueta María, hermana del rey, y el futuro Carlos I de Inglaterra.

Antes del ascenso al poder de Richelieu, la mayor parte de Europa se había visto envuelta en la Guerra de los Treinta Años. Los estados de los Habsburgo habían vencido a sus oponentes protestantes, incrementando su poder. Richelieu, alarmado por la influencia de Fernando II de Habsburgo, incitó a Suecia a intervenir. También aceptó prestar ayuda económica al rey Gustavo Adolfo II de manera encubierta, ya que Francia no estaba en guerra con el Sacro Imperio Romano Germánico. Mientras tanto, Francia y España continuaron con su enfrentamiento por el norte de Italia. Cuando en 1630, los embajadores franceses acordaron en Ratisbona la paz con los Habsburgos españoles, Richelieu se opuso y consiguió que Luis XIII no lo ratificara. El acuerdo habría prohibido las interferencias francesas en las hostilidades en Alemania.
Durante el inicio de la década de 1630, los príncipes protestantes alemanes lucharon contra las fuerzas católicas imperiales, y tras una serie de derrotas, en 1635 aceptaron la Paz de Praga. Francia se opuso a dicha paz, en la que los Habsburgo salían victoriosos, por lo que declaró la guerra al Sacro Imperio. Está abierta alianza de Francia con los protestantes hizo que Richelieu fuera denunciado como un traidor de la Iglesia Católica. La guerra fue inicialmente desfavorable a los franceses, con varias victorias a favor de España y de Austria, que tras Corbie amenazaban París. Sin embargo, no pudieron obtener una ventaja decisiva sobre los franceses, que con su contraataque sobre Italia y Cataluña hicieron replegarse a las fuerzas imperiales. La Sublevación de Cataluña dio una ventaja a los franceses, que reclamaron la soberanía sobre Cataluña. La guerra prosiguió en varios frentes hasta después de la muerte de Richelieu.
Los gastos militares pusieron en peligro las finanzas reales, por lo que Richelieu creó la gabela (impuesto sobre la sal) y la taille (impuesto sobre la tierra). El clero, la nobleza y la alta burguesía evitaron el pago, así que la carga recayó en los segmentos más pobres de la población. Para facilitar el cobro de estos impuestos y luchar contra la corrupción, el Cardenal reemplazó los recaudadores locales por intendentes (funcionarios al servicio de la corona). Esta política no fue muy bien aceptada, produciéndose varias revueltas entre 1636 y 1639 que fueron violentamente sofocadas.
 
El cardenal Richelieu llegó a ser muy impopular en los últimos años de su vida. Antes de morir, recomendó al rey a su sucesor Mazarino. A su muerte dejó unos 20 millones de libras (fue uno de los hombres más ricos de su época y seguramente el más rico de la historia de Francia, con la única excepción de su sucesor el Cardenal Mazarino). Richelieu legó un millón de libras al rey, quien murió pocos meses después, y para sus gatos dejó una casa y comida asegurada mediante una cuantiosa asignación económica, además de dos personas que se encargaran de sus cuidados.

http://es.wikipedia.org/wiki/Cardenal_Richelieu 

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