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sábado, 29 de noviembre de 2025

Afonso de Albuquerque

Afonso de Albuquerque

 Afonso de Albuquerque,[1]​ duque de Goa (AlhandraPortugal, 1453-GoaIndia, 16 de diciembre de 1515), llamado «El Grande», «César del Oriente», «León de los Mares», «El Terrible», o el «Marte Portugués»,[2]​ fue un fidalgomilitar y célebre almirante y conquistador portugués, cuyas acciones militares y políticas contribuyeron a la creación del Imperio portugués en el océano Índico. Como 2.º virrey de la India portuguesa expandió y consolidó con una administración ejemplar las posesiones coloniales en Oriente.

Afonso de Albuquerque es reconocido como un genio militar por el éxito de su estrategia de expansión:[3]​ procuró cerrar todos los pasos navales para el Índico —en el Atlántico, en el mar Rojo, en el golfo Pérsico y en el océano Pacífico— construyendo una cadena de fortalezas en puntos clave para transformar ese océano en un mare clausum portugués, sobreponiéndose al poder de los otomanos, árabes y sus aliados hindus.[4]

El conquistador portugués Afonso de Albuquerque atacó Mascate en julio de 1507. Se produjo una sangrienta batalla entre los portugueses y las fuerzas leales al gobernador persa de la ciudad. Después de la caída de la ciudad, Albuquerque masacró a la mayoría de los habitantes que permanecían —hombres, mujeres y niños—, tras lo cual la población fue ocupada y saqueada.[6]

La carrera de Afonso de Albuquerque tuvo un final doloroso e ignominioso. En la corte portuguesa tenía muchos enemigos que no perdían la oportunidad de promover la envidia del rey Manuel I contra él, insinuando que pretendía la independencia del poder en la India. Su conducta, a veces imprudente y tiránica, sirvió a estos fines a la perfección. En el regreso de Ormuz, a la entrada del puerto de Goa, se cruzó con un navío venido de Europa que traía la noticia de su sustitución por su enemigo personal Lopo Soares de Albergaria, líder del grupo que se opuso a él cuando la sustitución del virrey. El golpe fue demasiado para Afonso de Albuquerque, que murió en el mar el 16 de diciembre de 1515.

Fuente: Wikipedia

domingo, 27 de marzo de 2016

António de Oliveira Salazar

António de Oliveira Salazar (Vimieiro, 28 de abril de 1889 - Lisboa, 27 de julio de 1970) fue un dictador portugués. Ejerció como primer ministro entre 1932 y 1968 e interinamente la Presidencia de la República en 1951. Fue la cabeza y principal figura del llamado Estado Novo, que abarcó el periodo 1926-1974, si bien el régimen no se consolidó como tal hasta 1933.
António de Oliveira Salazar

Con la crisis económica y la agitación política de la I República, que se prolongó incluso después de la Revolución Portuguesa de 1926, la dictadura militar llama a Salazar en junio de 1926 para asumir la cartera de ministro de Finanzas. Salazar había exigido manos libres para decidir en los asuntos de su negociado; de lo contrario, prometió dejar la cartera y volverse «en el primer tren que saliese para Coímbra». Así fue. Pasados trece días Salazar renuncia al cargo por no habérsele satisfecho las condiciones que consideraba indispensables para su ejercicio y vuelve a su cátedra en la Universidad de Coímbra.
En 1928, tras la elección del presidente António Carmona y en vista del fracaso de su antecesor en conseguir un abultado préstamo externo con vistas al equilibrio de las cuentas públicas, Salazar vuelve a asumir la cartera. De inmediato Oliveira Salazar exigió controlar los gastos e ingresos de todos los ministerios. Satisfecha la exigencia, impuso una fuerte austeridad y riguroso control de las cuentas, consiguiendo un superávit en las finanzas públicas tras el ejercicio económico de 1928-29, y esforzándose en mantener un presupuesto equilibrado, al extremo de recortar severamente los gastos del Estado. «Sé muy bien lo que quiero y a dónde voy», declaró en su toma de posesión.
En la prensa favorable a Salazar, sería muchas veces retratado como salvador de la patria debido a que, tras muchos años de dificultades, la economía portuguesa no sufría de déficit presupuestario desde 1928. Este hecho, considerado una proeza, hizo ganar a Salazar un gran prestigio entre las corrientes de la derecha republicana, de los monárquicos y de los católicos.
Posteriormente, la propaganda y la manipulación política se utilizaron para consolidar su poder, mientras Salazar amenazaba nuevamente con su renuncia en caso de que la derecha portuguesa sugiriese limitar sus poderes. Para esas fechas, la economía portuguesa había dejado atrás el déficit y los gravosos empréstitos contratados en el extranjero, y las fuerzas armadas y la élite financiera apoyaban a Salazar, temiendo sufrir nuevamente el caos financiero de la Primera República Portuguesa. Incluso el presidente de la República, el general Carmona, consultaba a Salazar antes de cada remodelación ministerial.
Mientras la oposición democrática se desvanecía en sucesivas pugnas internas sin éxito, se procuraba dar rumbo a la Revolución Nacional impuesta por la dictadura militar surgida desde 1926. Salazar, rechazando el regreso al parlamentarismo de la República, proporciona la solución: crea la Unión Nacional, un movimiento político nacional (en la práctica un partido único) aglutinador de todos cuantos quisieran servir a la patria.
En 1932, tras la dimisión de varios primeros ministros y ya con una consolidada figura en el gobierno, Salazar asume el cargo de primer ministro de Portugal. Ese año se lanza el proyecto para crear una nueva Constitución, y Salazar llamaría a un grupo de notorios profesores universitarios para crearla, modelando un texto fuertemente autoritario y centrado en los poderes del primer ministro. En 1933 luego de someter a plebiscito la Constitución, ésta se aprueba y entra en vigor, naciendo así el Estado Novo y también el Salazarismo.

Con la Constitución de 1933, Salazar instituyó y consolidó el Estado Novo, un régimen nacionalista corporativo con amplios poderes conferidos al ejecutivo en el control del Estado. La cuestión del tipo de régimen (monarquía o república) es sutilmente dejada de lado, mientras los cargos de poder eran distribuidos entre las dos corrientes. El régimen adopta una forma muy leve de fascismo basado en el de Benito Mussolini (por esto muchos ni siquiera lo consideran fascista) y afirma los valores nacionales y su defensa, sacrificando la libertad individual en beneficio de lo que se consideraba el interés superior de la Nación.

La guerra civil española

Salazar defendía la estabilidad de la vida nacional y temía que la turbulenta situación de España pudiese afectar a Portugal. Intensificó la censura y la acción de la policía política PIDE, Policía Internacional y de Defensa del Estado. Portugal proporcionó al bando sublevado un importante apoyo logístico, permitiendo, por ejemplo, la comunicación entre los ejércitos sublevados del norte y del sur cuando aún no podían establecer contacto por tierra, concediendo libre tránsito a suministros militares destinados al bando nacional, repatriando a refugiados republicanos, y aportando una modesta cantidad de combatientes (los "Viriatos") y armamento para los franquistas.
Tras la llegada del general Francisco Franco al poder, Salazar se ocupó de mantener buenas relaciones diplomáticas con la España franquista, si bien durante la Segunda Guerra Mundial temió por unos meses que Franco, con el apoyo del Tercer Reich, intentara invadir Portugal y anexionarlo a España. A partir de 1945, las relaciones hispano-portuguesas se mantuvieron en un buen nivel, aunque marcadas por la mutua desconfianza personal existente entre los mandatarios de ambos países. A despecho de lo que muchos creen, y de lo que los dos gobernantes declararon a la prensa en innumerables ocasiones, Franco y Salazar no se tenían ninguna simpatía. Franco consideraba al portugués taimado y poco claro; Salazar despreciaba en Franco al espadón sin cultura. A título de curiosidad, las entrevistas entre ambos se celebraban en portugués; Franco se defendía con el gallego lo suficiente como para conversar con su homólogo lusitano.

Salazar y la monarquía

Salazar alimentó él mismo el mito de su "ideal monarquista" al inicio de su gobierno con el fin de obtener el apoyo del sector integrista portugués para el Estado Novo. Pero esto no pasó de ser un juego político del mismo Salazar. Su antimonarquismo ya se había demostrado durante su militancia en el Centro católico, cuando en un congreso en 1922 llamó al centro a aceptar la república sin pensamientos reservados, es decir, aceptar la nueva forma del estado y renunciar a una restauración monárquica. Esto provocó la marcha de varios católicos monárquicos del centro.
Tras la derrota de la monarquía del norte un centenar de oficiales fueron expulsados del ejército portugués, pero el gobierno de António Maria da Silva propuso su restitución. Esto se paralizaría con el golpe de estado que dio origen a la Ditadura Nacional. Salazar diría en un discurso en 1928 que el debate acerca de la forma del estado (monarquía o república) era la última de las prioridades del país. En 1930 el teniente coronel Adriano Strecht de Vasconcelos entrega al presidente de la república Óscar Carmona un documento titulado A Situação Jurídica dos militares afastados do serviço do Exército em 1919 (en español La situación jurídica de los militares apartados del servicio militar en 1919) donde pedía justicia para los afectados. Salazar lo rechazó, impidiendo la restitución de los ex oficiales monárquicos en el ejército.
Tras la muerte de Manuel II en 1932, Salazar empezó la destrucción total del mito de la monarquía, cuando su gobierno se adueña de las antiguas propiedades de la dinastía de Braganza creando la Fundação da Casa de Bragança (Fundación Casa de Braganza).
Veinte años después, en 1951 Salazar dio un discurso en el congreso de la Unión Nacional, en el que dejaba en claro su desprecio por la monarquía, destruyendo las esperanzas sobre una posibilidad de restauración.

El concordato

La cuestión de la indemnización de la Iglesia católica por la nacionalización de sus bienes durante la I República es descartada por Salazar. A pesar de su acción en el Centro Católico y de ser él mismo profundamente católico, la separación de poderes entre el Estado y la Iglesia es un propósito firme del salazarismo. La definición de las relaciones entre el Estado portugués y la Iglesia católica se oficializaría en 1940 por medio de un concordato. La separación Iglesia-Estado supuso el distanciamiento de quien había sido su amigo, el cardenal Cerejeira, al ocupar éste la sede episcopal lisboeta.

https://es.wikipedia.org/wiki/Ant%C3%B3nio_de_Oliveira_Salazar

António Óscar de Fragoso Carmona

António Óscar de Fragoso Carmona (Lisboa, Portugal, 24 de noviembre de 186918 de abril de 1951[1] ) fue un político y militar portugués. Hijo y nieto de militares, fue el undécimo presidente de la República portuguesa bajo la dictadura y el posterior Estado Novo.
António Óscar de Fragoso Carmona

Perteneciente a una familia de militares, hijo de un conocido general, Carmona entró a estudiar al Colegio Militar de Portugal,[1] alcanzando el grado de mariscal[1] al culminar su carrera.
Fue uno de los principales conspiradores en el Golpe de Estado del 28 de mayo de 1926, que provocó la caída de la Primera República Portuguesa.[1]
Asumió el poder tras la caída de Gomes da Costa, como presidente del Consejo de Ministros[1] (9 de julio de 1926), continuando la gobernación de la llamada Dictadura Nacional; formalmente, sólo sería nombrado presidente de la República el 16 de noviembre de 1926. Fue reelecto en 1928, 1935, 1942 y 1949, y se mantuvo en el poder hasta la fecha de su muerte.[1] Durante su gobierno se institucionalizó el régimen de Salazar.[1] Óscar Carmona también fue mariscal del ejército a partir de 1947.

https://es.wikipedia.org/wiki/Ant%C3%B3nio_%C3%93scar_de_Fragoso_Carmona

viernes, 21 de marzo de 2014

Enrique el Navegante

Enrique de Avís y Lancaster, llamado El Navegante y también conocido como Infante de Sagres o Infante Don Enrique (Oporto, 4 de marzo de 1394 - Sagres, 13 de noviembre de 14601 ). Infante de Portugal y primer duque de Viseu,1 la más importante figura del inicio de la Era de los Descubrimientos.

Enrique el Navegante
En 1414 convence a su padre para montar una campaña en conquista de Ceuta. La ciudad fue conquistada en agosto de 1415, otorgando al reino de Portugal el dominio del comercio que la ciudad ostentaba.

En la época del infante Enrique, para los europeos, el cabo Bojador era el punto conocido más meridional de la costa de África. Gil Eanes, que mandó una de las expediciones, fue el primero en pasarlo, en 1434, acabando con el mito que hasta entonces se tenía sobre lo que se encontraría más allá del cabo.1
Tras la muerte de Juan I en 1433, Eduardo I, hermano mayor de Enrique, sube al trono y le concede un quinto de todos los beneficios comerciales con las zonas descubiertas así como el derecho a explorar más allá del cabo Bojador.
El reinado del rey Eduardo duró apenas cinco años, tras el cual, Enrique apoyó a su hermano el infante Don Pedro en la regencia, durante la minoría de edad de su sobrino Alfonso V el Africano, recibiendo a cambio la confirmación de su privilegio. Procedió también durante la regencia a la colonización de las Azores.
Las expediciones cobrarán un gran impulso con una nueva embarcación: la Carabela. Nuno Tristão y Antonio Gonçalves llegaron al Cabo Blanco en 1441. La Bahía de Arguin en 1443, donde construyeron un fuerte en 1448.
Dinis Dias llega al río Senegal, dobla el Cabo Verde en 1444 y visita Guinea. Con ello se pasa el límite sur del gran desierto del Sahara. A partir de ahí el infante cumple con dos de sus objetivos: evitar las rutas del comercio por el Sahara y acceder a las riquezas de África meridional. En 1452 la llegada de oro era suficiente como para que se acuñasen los primeros cruzados de oro.
Entre 1444 y 1446 cerca de cuarenta embarcaciones salen de Lagos. En la 1460 Diogo Gomes descubre el archipiélago de Cabo Verde.1 En 1460 se había explorado la costa africana hasta Sierra Leona.
Mientras fomentaba la navegación y colonización en el Océano Atlántico, el infante Enrique se ocupaba de los asuntos internos del reino. Impulsó la creación de una cátedra de astronomía en la Universidad de Coímbra.
Fue también uno de los principales organizadores de la conquista de Tánger en 1437, que fue un gran fracaso, ya que su hermano más pequeño, Fernando, llamado el Infante Santo, fue hecho prisionero con un cautiverio que duró 12 años hasta su muerte. Su reputación militar sufrió un serio revés y dedicó los últimos años de su vida a la política y a las exploraciones.
http://es.wikipedia.org/wiki/Enrique_el_Navegante

Aquí algunos puntos que lo conectan directamente con la esclavitud:

  • Primeros esclavos africanos en Portugal: En 1441, uno de sus capitanes, Antão Gonçalves, capturó a doce esclavos negros en la costa africana y los trajo a Lisboa como "regalo" para el príncipe Enrique. Este evento es a menudo señalado como el inicio formal de la trata de esclavos africanos por parte de los portugueses.
  • Financiamiento de expediciones con esclavos: El comercio de esclavos se convirtió rápidamente en una fuente de financiación para las expediciones de Enrique. La venta de personas esclavizadas generaba ingresos que se reinvertían en nuevas exploraciones, creando un ciclo.
  • Establecimiento de factorías y comercio organizado: Bajo su dirección, se establecieron factorías en la costa africana, como la de Arguim, que se convirtieron en centros para el comercio de oro, marfil y, crucialmente, esclavos. Esto sentó las bases para un comercio de esclavos más organizado e institucionalizado.
  • Necesidad de mano de obra: Las islas recién colonizadas por Portugal, como Madeira y las Azores, se estaban desarrollando para el cultivo de caña de azúcar, que demandaba una gran cantidad de mano de obra. Los esclavos africanos se utilizaron para satisfacer esta necesidad, aumentando significativamente la productividad de estas colonias.
  • Contexto de la época: Es importante contextualizar que, en el siglo XV, la esclavitud era una práctica ampliamente aceptada en muchas partes del mundo, incluyendo Europa, África y el mundo musulmán. No existía el mismo rechazo moral hacia ella que se desarrolló en siglos posteriores. Sin embargo, esto no minimiza el impacto ni la responsabilidad de quienes participaron en ella.

Enrique el Navegante fue un personaje de su tiempo, con una visión audaz para la expansión marítima, pero también con una participación directa en el establecimiento de un sistema que causaría un sufrimiento incalculable. Su legado es complejo y hoy en día su figura es objeto de un análisis más crítico, que considera tanto sus contribuciones a la navegación como su papel en el inicio de la trata transatlántica de esclavos.

Fuente: Gemini


Lançarote de Freitas

Lançarote de Freitas, más conocido como Lançarote de Lagos o Lançarote da Ilha, fue un marino y explorador portugués del siglo XV, recordado sobre todo como comerciante de esclavos que actuó desde Lagos liderando dos grandes incursiones esclavistas portuguesas en la costa del África Occidental en 1444-1446.
Lançarote da Ilha

Después de haber adquirido su licencia, la compañía de Lagos equipó una flota de seis barcos y unos treinta hombres que partieron para los bancos de Arguin en la primavera de 1444. Esos seis capitanes suelen registrarse como:1
La flota de Lançarote se dirigió directamente hacia el extremo sur de la bahía de Arguin, donde Nuno Tristão había dicho que estaban los poblados pesqueros. Una redada antes del amanecer en Nar (isla Nair) produjo el primer conjunto de cautivos. Esta incursión fue seguida por otras en la isla vecina mayor de Tider (isla Tidra) y deCerina (península de Serenni). En apenas unos días, la flota de Lagos había tomado unos 235 cautivos nativos bereberes indefensos. La población restante, después de huir de los asentamientos costeros se escondió en el interior del país, teniendo poco sentido para los portugueses permanecer en la zona. En agosto, la flota estaba de vuelta en Lagos con su carga humana.
Lançarote organizó una segunda flota de Lagos para otra gran incursión esclavista en 1445 (o 1446).3 Esa nueva flota estaba compuesta por 14 barcos, siendo sus capitanes:4
y, más especulativamente:
  • 11. Diego Gonçalves;
  • 12. Pedro Alemão;
  • 13. Gil Gonçalves;
  • 14. Leonel Gil (hijo de Gil Eanes).
Esta flota se dice que habría llevado a Gil Eanes y a Estêvão Afonso como pasajeros.