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jueves, 21 de enero de 2016

Enfermeras mártires de Somiedo

Enfermeras mártires de Somiedo fue la denominación que el franquismo dio a tres enfermeras que prestaban servicio en un hospital de sangre perteneciente al ejército franquista en el frente de Asturias, durante los primeros meses de la Guerra Civil Española. Luego de que el puesto fuera capturado por tropas republicanas el 27 de octubre de 1936, fueron hechas prisioneras. Según el juicio sumarísimo al que fue sometido en 1937 el comandante de las milicias que apresaron a las enfermeras, éstas habrían sido ejecutadas tras ser violadas y sometidas a vejaciones.1

Poco después de iniciada la sublevación del 18 de julio de 1936, y asegurada gran parte de la provincia de León por las fuerzas que respondían al General Franco, en las principales ciudades de la región se iniciaron cursos acelerados de enfermería para cubrir puestos en el frente. En Astorga, la congregación de las Hermanas de María entrenaba enfermeras voluntarias, debido a la escasez de enfermeras matriculadas. Tres mujeres astorganas, Pilar Gullón de 23 años -residente en Madrid, pero sorprendida por el inicio de la guerra en su ciudad natal-, Octavia Iglesias Blanco, de 41 y la joven Olga P. Monteserín Núñez, de 19, se contaron entre las primeras en condiciones de ejercer su trabajo en el frente. El 8 de octubre fueron enviadas al frente, donde junto a otras enfermeras se turnarían para atender un puesto sanitario del ejército sublevado, ubicado en Somiedo, en la zona de montaña limítrofe entre León y Asturias. La línea del frente era volátil, estando separados los combatientes en ocasiones por tan sólo decenas de metros.

Apresamiento durante un contraataque de las fuerzas republicanas

El 27 de octubre, milicias locales pertenecientes a la UGT, comandadas por Genaro Arias Herrero, apodado El Pata, minero y veterano de la Revolución de Asturias de 1934, inician una modesta ofensiva destinada a aislar los puestos franquistas más avanzados del frente. Una de estas posiciones era el pequeño hospital donde prestaban servicio las enfermeras. En el momento del ataque, asistían, bajo las órdenes de un médico, a unos 14 heridos. Tanto el médico como las enfermeras tuvieron la posibilidad de huir junto a unos 21 soldados que evacuaron el puesto tras un breve enfrentamiento, pero se negaron a abandonar a sus pacientes. A partir de allí, casi todo lo que se sabe del destino de las enfermeras y quienes fueron tomados prisioneros junto a ellas deriva principalmente de los testimonios del juicio sumarísimo al que fue sometido Arias Herrero el 22 de octubre del año siguiente, tras caer en manos de las tropas franquistas.
Las ejecuciones
El jefe falangista, el médico y algunos oficiales fueron ejecutados ese mismo día; los 14 heridos fueron muertos por las milicias cuando, en un rápido contraataque, los sublevados recuperaron el control del terreno perdido. Los soldados rasos y suboficiales fueron conducidos a retaguardia. De acuerdo a los testimonios recogidos durante el juicio a Arias Herrero, de su propia boca y a través de testigos presenciales, las enfermeras pasaron la noche en cautiverio en Pola de Somiedo, en las barracas donde se alojaban los milicianos, quienes abusaron reiteradamente de ellas. Dicen los testigos que un carro utilizado para actividades rurales, cuyo tipo de eje produce un chirrido característico, fue utilizado para apagar los gritos. En la mañana del 28, unas milicianas, entre quienes se contaban Felisa Fresnadillo, Josefa Santos, María Sánchez, María Soto y Consuelo Vázquez, se ofrecieron como voluntarias para fusilar a las prisioneras. Las ejecutoras de los disparos mortales fueron Evangelina Arienza, Dolores Sierra, y Emilia Gómez. Las milicianas despojaron a las enfermeras de toda su ropa, y, ya sobre el mediodía, las voluntarias republicanas las fusilaron, enteramente desnudas, en un prado. Las milicianas se repartieron las prendas de las muertas. Este hecho sirvió para que Concha Espina comparase el destino de las enfermeras con el de Jesús, cuyos verdugos se repartieron sus ropas antes de crucificarlo. Una investigación histórica sostiene que las tres víctimas eran de buena posición económica, por lo que no resulta extraño que su vestuario resultara atractivo para mujeres de condición humilde.2 Las milicianas hicieron escarnio de los cuerpos durante gran parte de la tarde, hasta que en la noche fueron sepultadas en la fosa común, que fueron obligados a cavar dos prisioneros falangistas también ejecutados.
Ejecución de Arias Herrero
Luego del juicio, Arias Herrero fue ejecutado el 25 de octubre de 1937 al garrote vil por orden directa de Franco. Si bien el comandante republicano dio testimonio sobre los fusilamientos en Somiedo, siempre negó haber dado las órdenes. Inclusive el testimonio de uno de los soldados franquistas detenidos lo ubica en Gijón el día de las muertes, adonde se había dirigido para entregar a los militares prisioneros y dar parte de la acción. Se desconoce el destino de los milicianos a quienes se atribuye la violación de las enfermeras y de las milicianas que las humillaron y vejaron antes de matarlas.
Una vez terminada la guerra en el norte de España, a principios de 1938 fueron repatriados los restos de Olga, Octavia y Pilar a su ciudad de origen. Trasladadas en ataúdes blancos cubiertos por la bandera española, fueron depositadas con todos los honores en tres nichos en el interior de la catedral de Astorga, donde permanecen hasta la fecha. En 2006, descendientes de Pilar Gullón, en nombre de la fundación Enfermeras Mártires de Somiedo, pidieron a las autoridades eclesiásticas iniciar el proceso de beatificación.3

viernes, 1 de agosto de 2014

Loreto Apellániz García

Uno de los elementos más destacados y claves de la guerra civil y la posguerra fueron las checas, según los historiadores vinculadas al partido comunista. Una formación, añadieron, que fue adquiriendo poder poco a poco y pasó a formar parte de los aparatos de seguridad del Estado, y fue dentro de este crecimiento donde nacen las denominadas checas.

Los historiadores manifestaron que este cuerpo parapolicial capturaba a personas a las que aplicaba métodos duros para obtener información del paradero de mandatarios o cargos importantes que estaban en contra de la República.

Los arrestados eran trasladados hasta un refugio habilitado para tal fin. En Valencia la más famosa fue la situada en la calle Sorní número 7. Esta se creó poco después del pronunciamiento militar y más tarde formó parte de la red de centros del Servicio de Investigación Militar (SIM) del Ejército de la República. En esta consiguió fama Loreto Apellániz García (el jefe más eficiente del SIM), según los investigadores.

Este hombre, añadieron, realizó una carrera meteórica en el Ejército Rojo y en los servicios de contraespionaje. Creó una importante red de agentes y delatores de gran eficacia que actuaban dentro de las checas. Al terminar la guerra su nombre figuraba el primero en las listas franquistas de las personas buscadas, ya que se le consideró el más brutal y despiadado de los cabecillas del SIM.

http://www.lasprovincias.es/valencia/20090215/valenciana/checas-despues-guerra-20090215.html



jueves, 31 de julio de 2014

Alexander Orlov

Alexander Orlov
Alexander Orlov (transliteración en castellano: Aleksandr Mijáilovich Orlov, en ruso Александр Михайлович Орлов (Babruysk, 21 de agosto de 1895Cleveland, 25 de marzo de 1973) fue un militar y espía soviético y, durante la Guerra Civil Española, enlace del NKVD (la policía secreta soviética). Fue el responsable soviético en el traslado del denominado «Oro de Moscú» desde Madrid a la Unión Soviética, y en el asesinato de Andreu Nin. En 1938 desertó a los Estados Unidos, huyendo de la purga estalinista dentro del NKVD; advirtió a León Trotski de la inminencia de su asesinato.

Sin embargo, la tarea principal de Orlov en España consistió en purgar a los disidentes soviéticos; muchos de los cuales estaban en España como voluntarios de las Brigadas Internacionales. Los documentos recientemente desclasificados de los archivos del NKVD revelan la lista larga de los crímenes de Orlov en España. Fue el responsable de falsificar pruebas que condujeron a la detención y la purga de los líderes del POUM. Las pruebas también sugieren que dirigió el secuestro y ejecución del líder del POUM Andreu Nin.3 En un informe a sus superiores en Moscú, fechado en agosto de 1937, Orlov perfilaba su plan para la captura y liquidación del socialista austriaco Kurt Landau. También desaparecieron en España Erwin Wolf, antiguo secretario de Trotski, y Mark Rein, hijo de un líder menchevique y tuvo parte en la desaparición del oficial ruso y agente doble del NKVD, Nikolái Skoblin.

http://es.wikipedia.org/wiki/Alexander_Orlov 

Manuel Escorza del Val

Manuel Escorza del Val (Barcelona, 1912 - Valparaíso, Chile, 1968) fue un anarcosindicalista español, muy destacado durante el comienzo de la Guerra Civil Española. Es conocido por la represión que llevó a cabo en la zona republicana a través de las llamadas Patrullas de Control que él mismo dirigía.1 Más tarde fue un crítico de arte durante su exilio en Chile.
Manuel Escorza del Val
Desde julio de 1936 fue el máximo responsable de los Servicios de Investigación de la CNT-FAI, realizando tanto tareas de espionaje y de información como de las acciones represivas por delegación de la Organización Confederal de la CNT a través de las Patrullas de Control, las cuales cometieron miles de asesinatos, especialmente entre el mes de julio de 1936 y mayo de 1937.2 La arbitrariedad y violencia de estas milicias provocó el terror en Barcelona y Cataluña, al tiempo que oscureció enormemente la imagen de Escorza.2 Sin embargo, esta violencia y su gran influencia en las reuniones del Comité de la FAI le concedieron una gran popularidad entre numerosos anarquistas, especialmente entre las juventudes anarcosindicalistas.1 3
Esta represión no se limitó sólo a los supuestos facciosos (sospechosos de simpatizar con el Bando sublevado), sino que también fueron víctimas algunos militantes cenetistas como Josep Gardenyes, del ramo de la construcción y Manuel Fernández, presidente del Sindicato de la Alimentación, acusados de haber utilizado el asesinato para vengarse de sus acusadores durante la Dictadura de Primo de Rivera.4 Juan García Oliver, dirigente de la CNT, lo calificó en su autobiografía El eco de los pasos como un "tullido de cuerpo y alma".
En mayo de 1937, sus actividades se redujeron de manera drástica con el fracaso de las conversaciones de la CNT con el presidente de la Generalidad Lluís Companys, emprendidas por el consejero Pedro Herrera y él mismo, que desembocaron en los enfrentamientos armados de los Hechos de Mayo y en el restablecimiento de la autoridad del gobierno de Cataluña. Para entonces, el propio Escorza había perdido el control sobre muchos de sus más violentos seguidores, que actuaban sin ningún freno ni control.5 Después de los Sucesos de Mayo, Escorza y otros influyentes dirigentes anarquistas perdieron toda influencia en la organización.6
http://es.wikipedia.org/wiki/Manuel_Escorza_del_Val

Dionisio Eroles Batlló

Militante de la CNT , en noviembre de 1920 fue encarcelado en el barco Giralda y deportado al castillo de la Mola de Mahón con una condena de 20 años de prisión. En 1931 fue liberado y nombrado dirigente del Sindicato del Arte Fabril y Textil de Cataluña y miembro del comité regional catalán de la CNT, pero en 1932 fue encarcelado nuevamente para firmar un manifiesto contra Ángel Pestaña y los trentistas. [3]
Junto con José Asens , Aurelio Fernández y Manuel Escorza del Val , Eroles dirigió las acciones de las Patrullas de Control del Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña , que asesinaron impunemente a miles de personas (eclesiásticos, gente de derechas o propietarios) entre el mes de julio de 1936 y el mes de mayo de 1937. [4] De hecho Joan Pons Garland (ERC) denunció la existencia de un grupo coordinado de represión y extorsión formado por Eroles, Manuel Escorza del Val , Aurelio Fernández y Eduardo Barriobero . [5] [n. 1]
Dionisio Eroles Batlló

El 22 de octubre de 1936 fue uno de los firmantes del pacto de unidad de acción entre CNT , UGT , FAI y PSUC . [7] Asimismo fue Jefe de Servicios de la Comisaría General de Orden Público de la Generalidad de Cataluña , [8] desde donde se enfrentó tanto al dirigente de UDC Lluís Vila y d'Abadal , encargado de salvar católicos perseguidos por incontrolados de la FAI , como Estado Catalán después del Complot de noviembre de 1936 .
Los Hechos de mayo de 1937 permitieron a la Generalitat ya la República recuperó el control de las instituciones y el orden público. Eroles se resistió al nuevo delegado de seguridad en Barcelona del gobierno republicano español Teodoro Illera (policía profesional), pero finalmente fue despojado del poder de Jefe de Servicios de la CGOP. [9] Entonces se inició una gran investigación de los asesinatos y los robos cometidos entre julio de 1936 y mayo de 1937: Dionisio Eroles fue detenido por los numerosos asesinatos políticos, pero quedó en libertad bajo fianza. [8] Probablemente fue el inductor del intento de asesinato del presidente de la Audiencia de Barcelona Josep Andreu Abelló , que impulsaba la gran investigación del periodo anterior, pero el hecho no se llegó a probar. [8]
Al terminar la guerra civil española fue a Francia y estableció su residencia en Montalban , donde se pierde su rastro a mediados del 1940. Según algunas fuentes, fue entregado a la policía franquista y enviado a Andorra, donde fue ejecutado. Según otras fuentes, en marzo de 1.941 fue ejecutado por antiguos compañeros, miembros del Grupo Ponzán . [1]

http://ca.wikipedia.org/wiki/Dionisio_Eroles_i_Batlle 

Aurelio Fernández Sánchez

Aurelio Fernández Sánchez (Asturias, 1897 - Puebla, México, 1974) fue un dirigente obrero español. Se había adherido al grupo Los Solidarios en 1922, con los que se le atribuye haber participado en el asalto del Banco de España de Gijón en septiembre de 1923. Durante la dictadura de Miguel Primo de Rivera fue encarcelado en marzo de 1924 en Barcelona. Se fuga de la cárcel y se exilió en Francia.
Regresó a España en 1926 y a finales del mismo año fue detenido y encarcelado en Bilbao. Como militante de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) y la Federación Anarquista Ibérica (FAI), fue miembro del Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña como representante de la FAI (julio de 1936). Más tarde fue secretario de la Junta de Seguridad Interior (1936-1937) y consejero de Sanidad y Asistencia Social del Gobierno de la Generalidad de Cataluña del 16 de abril al 5 de mayo de 1937. Después de los Hechos de mayo de 1937 fue procesado por estafa. Se exilió en Francia con Joan García Oliver y después en México, de donde ya no volvió.

http://es.wikipedia.org/wiki/Aurelio_Fern%C3%A1ndez_S%C3%A1nchez 

Agapito García Atadell

Agapito García Atadell (Vivero, provincia de Lugo, 28 de mayo de 1902, Sevilla, 15 de julio de 1937) fue un tipógrafo socialista español, que dirigió una checa en Madrid durante los primeros meses de la Guerra Civil.

En agosto de 1936 el Gobierno del Frente Popular nombró numerosos chequistas, casi exclusivamente afiliados al Partido Socialista Obrero Español, ya que eran considerados hombres de confianza. En este contexto forma en Madrid la famosa Brigada del Amanecer. El personal de la checa socialista se componía de 48 agentes, todos ellos de nuevo nombramiento, actuando como segundo jefe Ángel Pedrero García, y como jefes de grupo, Luis Ortuño y Antonio Albiach Chiralt. Aunque fueron numerosas las ejecuciones ideológicas, su actividad principal no era otra que la del robo, llegando a acumular un importante tesoro, buena parte del cual se llevó en su huida.

Agapito García Atadell
Cuando las tropas franquistas se aproximaron a Madrid en noviembre de 1936, Atadell decidió escapar con el botín que había robado y que se calcula en unos 25 millones de pesetas de la época, en joyas y otros efectos. Pasó a Francia con identidad ficticia con ánimo de embarcarse para América. Sin embargo, el barco que partió de Marsella hizo escala en Santa Cruz de la Palma, donde fue apresado. Luis Buñuel, informado por un policía francés, había transmitido los datos al embajador de la República en París, el cual a su vez había informado al gobierno franquista a través de una embajada neutral. Buñuel cuenta en sus memorias:
García no era más que un bandido, un canalla, pura y simplemente, que se proclamaba socialista. En los primeros meses de la guerra había creado en Madrid, con un pequeño grupo de asesinos, la siniestra Brigada del amanecer. Por la mañana temprano, penetraban por la fuerza en una casa burguesa, se llevaban a los hombres “de paseo”, violaban a las mujeres y robaban cuanto caía al alcance de su mano. García, a quien los fascistas buscaban ávidamente, era junto conmigo y el embajador de la república en Francia una de las vergüenzas de la República Española.
Procesados Atadell y otros hombres que lo acompañaban, fueron ejecutados por Cándido Cartón, verdugo de Sevilla, en virtud de sentencia dictada por el Tribunal Militar el día 15 de julio de 1937.

http://es.wikipedia.org/wiki/Agapito_Garc%C3%ADa_Atadell

martes, 15 de abril de 2014

Santiago Carrillo

Santiago José Carrillo Solares1 (Gijón18 de enero de 1915 - Madrid,18 de septiembre de 2012) fue un político español.
Santiago Carrillo fue una de las figuras claves en el comunismo español desde la Segunda República Española hasta el final de la Transición. Fue secretario general del Partido Comunista de España (PCE) desde 1960hasta 1982. Combatió en la Guerra Civil Española y fue una figura relevante de la oposición al franquismo y de la Transición Española.
La sublevación militar del 18 de julio sorprende a Santiago Carrillo en París. Regresa inmediatamente a España cruzando la frontera por Irún y, ya en San Sebastián, se incorpora al ejército republicano, participa en el asalto a un hotel ocupado por rebeldes y sale con una columna dirección a Aguilar de Campoo con la intención de avanzar hacia Madrid. Sin conseguir su objetivo, combate varias semanas en los montes de Ubide (cerca de Bilbao), regresa nuevamente a Francia para entrar por la frontera catalana y así regresar a Madrid donde, con el grado de capitán, lucha en el frente de la sierra.
Santiago Carrillo
Tras estas primeras semanas de guerra, habiendo sido interrumpido el proceso de unificación de las juventudes comunistas y socialistas, los dirigentes de ambas organizaciones se reagrupan. Se abandona la idea de convocar un congreso y el 20 de septiembre se nombra una ejecutiva formada por siete socialistas y siete comunistas, con Santiago Carrillo a la cabeza como Secretario General. Desde estos primeros momentos, las Juventudes Socialistas Unificadas se muestran especialmente activas estando presentes en todas las unidades y en todos los frentes, numerosos jóvenes se encuadran en sus filas para luchar contra la sublevación
Durante el mes de octubre, las fuerzas rebeldes avanzan hacia Madrid y el 6 de noviembre se encuentran a las puertas de la capital. El gobierno da por perdida la ciudad y se traslada a Valencia precipitadamente, sólo con tiempo para entregar dos sobres. Uno al General Miaja con instrucciones para que organice la defensa de Madrid. Otro al general Pozas para que traslade el cuartel general del ejército lejos de una ciudad que, prevén, puede pasar a manos del enemigo. Ese mismo día Santiago Carrillo se afilia al Partido Comunista de España.
Inmediatamente, se forma la Junta de Defensa de Madrid. Entre otras medidas, se decide evacuar a los presos de las cárceles (Modelo, Porlier, Ventas y otras), militares y civiles simpatizantes de los rebeldes.
A la mañana siguiente, el 7 de noviembre, Madrid sufre los bombardeos de la aviación y la artillería, en la Ciudad Universitaria y la Casa de Campo se combate cuerpo a cuerpo y, al otro lado de la ciudad, un convoy de autobuses que traslada a los presos con destino a otras cárceles fuera de la ciudad se desvía o es desviado hacia el municipio deParacuellos de Jarama, allí los presos son fusilados. Los sucesos se repiten dos días después, esta vez en el municipio deTorrejón de Ardoz. Hasta el 4 de diciembre no todos los convoyes llegarían a su destino. En total, entre 2.396 y 5.000 presos, civiles y militares fueron fusilados y sus cuerpos enterrados en fosas comunes.
Más de 20 años después, a raíz de que Carrillo fuese nombrado Secretario General del PCE, el régimen franquista responsabilizaría directamente a Carrillo de estas matanzas, acusándole de haberlas permitido o amparado en su calidad de Consejero de Orden Público. La polémica entre los historiadores sigue aún en la actualidad (véase La responsabilidad de Santiago Carrillo en las matanzas de Paracuellos), existiendo cierto consenso acerca de que Carrillo, en su condición de Consejero de Orden Público, difícilmente pudo haber ignorado, al menos desde el 7 de noviembre, que las matanzas estaban teniendo lugar, sin que hubiese hecho nada por evitarlo. Un grupo de autores, encabezado por César Vidal, va más allá y le responsabiliza directamente de la organización y ejecución de las matanzas, sin que las pruebas esgrimidas sean consideradas concluyentes