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viernes, 29 de mayo de 2026

Nicolás Franco

Nicolas con su hermano Francisco

 Nicolás Franco Bahamonde (Ferrol, 1 de julio de 1891-Madrid, 15 de abril de 1977) fue un militar y político español, participante en la sublevación militar contra la II República que dio origen a la guerra civil española. Era el hermano mayor de Ramón, Pilar, María de la Paz y Francisco Franco Bahamonde, que encabezó la posterior dictadura.

En 2008, fue uno de los treinta y cinco altos cargos del franquismo imputados por la Audiencia Nacional en el sumario instruido por Baltasar Garzón por los presuntos delitos de detención ilegal y crímenes contra la humanidad que supuestamente habrían sido cometidos durante la Guerra civil española y los primeros años del régimen de Franco. El juez declaró extinguida la responsabilidad criminal de Nicolás Franco cuando recibió constancia fehaciente de su fallecimiento, acaecido treinta y un años antes.[4][5][6] Posteriormente la instrucción de la causa fue tan polémica que Garzón llegó a ser acusado de prevaricación, y juzgado y absuelto por el Tribunal Supremo.[7

Fuente: Wikipedia

viernes, 29 de agosto de 2025

 







JESÚS GONZÁLEZ REGLERO Datos personales: - Fecha de nacimiento: 29/01/1949 

Cargos que ocupó durante la dictadura franquista: 

- Ingresó en el Cuerpo Nacional de Policía como inspector por oposición el 18 de octubre de 1967. - 30/09/1968 subinspector de segunda - En 1974 ingresa en el grupo “Anti-GRAPO”, junto con su hermano. En "El País" del trece de octubre de 1982, se puede leer: "El grupo anti-GRAPO que dirigía Billy el Niño estaba considerado, incluso en medios policiales, como uno de los más duros durante la época de la más fuerte represión franquista, y la relación de algunos de sus miembros -entre ellos, Baldomero Araujo o los hermanos Reglero- con personas de la extrema derecha es bien conocida en medios periodísticos”

Cargos que ha ocupado con posterioridad: 

- En 1979 pasa a formar parte de la “Brigada Antigolpista”. - En el año 1987 González Reglero pasó a formar parte de la Jefatura Superior de Policía de Madrid, donde ocupó diversas jefaturas operativas en comisarías de distrito. Llegó a ser jefe de sección en la Brigada Provincial de Información, en la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana y en la Brigada Operativa de la Comisaría Local de Pozuelo de Alarcón. - En el año 2000 González Reglero fue ascendido a comisario y destinado a la Comisaría Local de Cartagena, donde se desempeñará como Comisario Jefe hasta el año 2002. - Posteriormente, Reglero se traslada a Madrid, donde desarrolla su labor como comisario jefe de diversas comisarías de distrito de la Jefatura Superior de Policía de Madrid, entre ellas, de la del distrito madrileño de Usera-Villaverde, o, de la Comisaría del distrito de Chamartín (desde el 16/06/2004). - 24/10/2012 toma de posesión como nuevo comisario jefe de la comisaría de la Policía Nacional de Leganés. - En la actualidad sigue desempeñando el cargo de comisario jefe de la Comisaría de Leganés.

Condecoraciones: - Reglero luce en su uniforme tres laureles enmarcados de comisario principal, el máximo escalafón del Cuerpo Nacional de Policía. González Reglero ha recibido además diversas condecoraciones, entre ellas la más importante en vida, la Medalla de Plata al Mérito Policial. Según informa la agencia EFE, Jesús González Reglero habría sido condecorado además con dos Cruces Rojas al Mérito Policial, tres Cruces Blancas al Mérito Policial, una condecoración militar, además de la Cruz, la Medalla, la Encomienda y la Placa por la dedicación al Servicio Policial. González Reglero es uno de los torturadores mencionados en la denuncia de un miembro de la Asociación La Comuna que forma parte de la causa abierta en Argentina contra los crímenes del franquismo. González Reglero ha sido reconocido por el querellante como uno de los inspectores que lo sometieron a vejaciones en las dependencias de la Brigada Político-Social de Franco tras su detención el 20 de febrero de 1975. 

Fuente: WEB

 

miércoles, 20 de septiembre de 2023

CONSTANTINA


85 aniversario. CONSTANTINA, 9 de agosto de 1936

José Antonio Jiménez Cubero. Historiador

Mujeres de Constantina pidiendo clemencia

El próximo lunes, 9 de agosto del 2021, se cumplirán 85 años del asalto y ocupación a sangre y fuego de la localidad sevillana de Constantina por las fuerzas golpistas de la llamada columna Buiza, hecho con el que daría comienzo la ignominiosa masacre que las hordas fascistas locales llevarían a cabo en los días, semanas y meses siguientes, contra una población civil inerme y desvalida, sobrepasada y aterrorizada por la saña vesánica de los criminales franquistas que acabarían con la vida de casi un millar de vecinos.

  A la luz que arrojan los datos de las últimas investigaciones no hay dudas al afirmar que los alzados en armas contra el Gobierno legítimo, constitucional y democrático de la II República española llevaron a cabo en Constantina, sin ningún tipo de cortapisas o miramientos, uno de los primeros ensayos de su política de exterminio masivo de aquellos grupos de población civil que, el 14 de abril de 1931, habían contribuido a la llegada y establecimiento del régimen republicano o se habían mostrado abiertamente partidarios de este. Tal y como dejara enunciado el historiador Francisco Espinosa Maestre, “en la primera quincena de agosto se decidió desde las más altas instancias golpistas la eliminación masiva de todas las personas relacionadas con la experiencia republicana y la realización de una severa purga sobre la base obrera que le dio su apoyo a aquella”.[1]

  Efectivamente, la matanza de inocentes que las fieras fascistas llevaron a cabo en Constantina tras la ocupación del pueblo sólo puede entenderse cabalmente si la contemplamos bajo la luz de lo expuesto en el párrafo anterior. Para definir la feroz y vesánica represión desatada por estos criminales contra una parte considerable de su vecindario solo caben dos términos: masacre y genocidio. Y podemos y debemos definirla como genocidio en tanto en cuanto se trató del asesinato masivo e indiscriminado de una parte considerable de su población por razones ideológicas y de clase. Y fue una masacre porque la matanza se llevó a cabo con total impunidad por un grupo de militares profesionales y paramilitares armados con material de guerra que actuaron contra civiles inermes y desarmados.

  En Constantina los cachorros fascistas cumplirían al pie de la letra aquella vengativa promesa que hiciera el genocida Queipo de Llano, en una de sus viles locuciones radiofónicas de finales de julio de 1936,  jactándose de que por cada uno de los suyos que hubiera sido asesinado por los republicanos, mataría a otros diez como represalia. Si causan pavor las matanzas llevadas a cabo por los golpistas en localidades como Lora del Río (más de 600 víctimas) o Arahal, Lebrija y Morón (más de 400 víctimas), ¿qué decir de los más de novecientos crímenes de Constantina?

  A estas alturas del siglo XXI parece más que evidente que la masacre de Constantina fue la terrorífica “carta de presentación” que los sublevados en julio de 1936 hicieron llegar al resto de localidades tanto del Partido como de la provincia para que sus habitantes supieran a qué atenerse a la hora de oponer resistencia al avance de sus tropas tal les había ocurrido el día 5 de agosto en Cazalla. De hecho, en poco menos de diez días y después de que miles de personas abandonaran sus hogares y pueblos –entre 10 y 12 mil según los cálculos más prudentes- serían ocupadas sin oposición el resto de localidades de la comarca. Primero cayó Cazalla de la Sierra, el día 12. A esta le siguieron Alanís el 14, San Nicolás del Puerto el 15, Las Navas de la Concepción el 17 y por último Guadalcanal, el día 19. La masacre había surtido efecto, aunque ello no significara una mengua en la saña criminal de los golpistas.

FUENTE: https://todoslosnombres.org/85-aniversario-constantina-sevilla-9-de-agosto-de-1936/

martes, 7 de marzo de 2017

Campo de concentración de Castuera

El campo de concentración de Castuera fue un campo de concentración franquista situado en las proximidades de la localidad española de Castuera, provincia de Badajoz, cuya actividad se desarrolló tras la Guerra Civil Española, con el fin de alojar a una gran cantidad de presos de guerra republicanos del llamado «Frente Extremeño»,1 del que sido considerado el campo de concentración más importante.2
Pedestal de la Cruz que presidía el campo de concentración de Castuera (fuente: www.amecadec.org)

Situado a unos 3 km del núcleo urbano, en un entorno conocido como finca La Verilleja,3 el campo operó por espacio de un año, entre marzo/abril de 1939 y marzo de 1940.3 4 Según Paul Preston, fue dirigido por Ernesto Navarrete Alcal5 y en él existen «gigantescas» fosas comunes, producto de los asesinatos en masa que tuvieron lugar,6 entre cuyas víctimas se encontró el alcalde republicano de Zafra José González Barrero, enviado a Castuera y ejecutado en abril de 1939.5 Los prisioneros sufrieron también hacinamiento,a 5 inaniciónb 5 y trabajos forzados.5 Se ha mencionado la posibilidad de sacas de presos entre el campo y las localidades de Villanueva de la Serena y Magacela.10 El 31 de julio de 2008 fue incoado expediente de declaración de Bien de Interés Cultural para este campo de concentración, en la categoría de sitio histórico.11 Según Julián Chaves, director del proyecto para la recuperación de la memoria histórica de Extremadura, en el campo hubo entre 8000 y 9000 prisioneros,12 aunque otras fuentes estiman un total de 15 000-20 000.4

https://es.wikipedia.org/wiki/Campo_de_concentraci%C3%B3n_de_Castuera

http://jcdonceld.blogspot.com.es/2012/10/campo-de-concentracion-franquista-de.html 

jueves, 15 de septiembre de 2016

Antonio Sagardía Ramos

Antonio Sagardía Ramos (Zaragoza, 5 de enero de 1880 - Madrid, 16 de enero de 1962) fue un militar español que destacó durante la Guerra civil española combatiendo en el bando franquista. Por las masacres cometidas por la columna bajo su mando en el Pallars Sobirà, Sagardía es a veces conocido como el "Carnicero de Pallars".1

Biografía

Nació en la capital aragonesa, en el seno de una familia vasco-navarra. Se unió al Ejército desde muy joven y ya en 1921 ascendió al rango de coronel. Tras la proclamación de la Segunda República se acogió a la Ley Azaña y se retiró del Ejército. Después del inicio de la Guerra civil fue llamado por el general jefe de los sublevados Emilio Mola para volverse a enrolar al Ejército. Inmediatamente se pone al mando de una unidad de voluntarios falangistas con la que interviene en la conquista de Guipúzcoa.2
Visita a Berlín de Serrano Suñer, acompañado de Sagardía (el segundo por la izquierda) y Himmler.

En los meses de agosto y septiembre de 1937 Sagardía Ramos participó en la Batalla de Santander al frente de la llamada "Columna Sagardía", ejerciendo una dura represión contra los civiles y soldados del bando republicano que incluyó numerosas ejecuciones extrajudiciales.3 Tras la caída del Frente Norte su antigua columna fue reorganizada como la 62.ª División del Cuerpo de Ejército de Navarra,1 al frente de la cual tomó parte en la Ofensiva de Aragón. En abril de 1938 las tropas de Sagardía se encontraban desplegadas en el Frente del Segre, en lo que el propio Sagardía había señalado como una conquista fácil y sin haber encontrado apenas resistencia.4 Pero ante unas bajas sufridas por su columna tras un ataque republicano, comentó: "Fusilaré a diez catalanes por cada hombre muerto de mi guardia."5

Durante el mes de mayo siguiente tuvieron lugar una serie de ejecuciones extrajudiciales que asolaron a la comarca de Pallars Sobirà y que se saldaron con 67 personas fusiladas,4 de los que buena parte de ellos eran mujeres, ancianos y niños.6 En enero de 1939, Sagardía participó en la Campaña de Cataluña. Unas semanas más tarde participaba en la llamada "Ofensiva final", y el 30 de marzo entraba en Alcalá de Henares al frente de su unidad.7
Después de la contienda fue nombrado Inspector general de la nueva Policía Armada,8 y en calidad de tal formó parte de la comitiva que visitó la Alemania nazi en septiembre de 1940.9 Al mes siguiente fue una de las personalidades que recibió a Heinrich Himmler en San Sebastián, durante la visita a España que realizó el jerarca nazi.8
Posteriormente ejerció como Gobernador militar de Cartagena.7

 https://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_Sagard%C3%ADa_Ramos

martes, 13 de septiembre de 2016

La fuga de San Cristobal

Portada de la Fuga
Eran presos políticos. Pero, sobre todo, sufrían por el hambre. Con suerte, en el agua caliente de la comida se podían encontrar restos de mondas de patata. Un día, los prisioneros decidieron huir. De los 2.000 hombres retenidos, se escaparon unos 800, pero solo tres consiguieron culminar su objetivo. Los demás fueron apresados de nuevo o asesinados. Estamos en 1938 en el penal de San Cristóbal, una fortaleza ubicada a unos 15 kilómetros de Pamplona, en pleno monte Ezkaba, pulmón de la ciudad. La escritora barcelonesa Carmen Domingo narra en La fuga (Ediciones B) este episodio histórico, uno de los más tremendos y más injustamente olvidados de la guerra civil. “Una de las fugas más grandes y más apasionantes de la historia”, explicó hace días Domingo en Pamplona, donde un grupo de periodistas pudo visitar la fortaleza en la que se ubica la novela, una ficción a partir de hechos históricos.
LA TRAMA Escondido en el monte, el penal –que ahora es terreno militar y fue declarado bien de interés cultural en el 2001– sigue dando pánico. Viendo sus celdas es fácil imaginar el hambre, el frío, la miseria y las miles de enfermedades que padecieron los encarcelados. “No tenían ni camastros. Dormían apelotonados en el suelo. Cuando recibían visitas, una valla metálica les separaba de sus familiares y apenas los podían distinguir”, contó la escritora, acompañada por Iñaki Alforja, autor de un documental que narra la huida y la persona que más animó a Carmen Domingo a escribir la novela. “He querido hacer un homenaje a todos los que intentaron fugarse. De hecho, varios de los nombres son reales. Se trata de un apasionante episodio histórico que apenas se conoce porque España, en general, es un país que adolece de falta de memoria histórica”, destacó Carmen Domingo, que reivindica asimismo que el penal se convierta en un museo.
ENGAÑO “Cuando ocurrió la fuga, los franquistas engañaron a la población civil y contaron que cuatro locos habían intentado escapar. Era mentira. Fueron muchísimos y, además, lo hicieron impulsados por el hambre atroz que padecían y lo cierto es que el suceso marcó un punto de inflexión entre los militares sublevados. También es importante destacar que los presos maniataron a los carceleros, pero no mataron a ninguno. Eso deja claras las diferencias entre ambos bandos de la guerra civil”, añadió Domingo.
El libro narra también la desorientación total que sufrieron los presos una vez que huyeron del penal. Situado en pleno monte, no fue nada fácil para ellos saber hacia dónde tenían que ir. “¿Dónde quedaba Francia? Nadie lo sabía. Por eso la fuga fue tan complicada”, añade la autora, que se puso en contacto con algunos familiares de los presos.
puerta de la fortaleza
Según Domingo, hay varias productoras de cine interesadas en llevar a la gran pantalla una historia “tan cinematográfica” como la fuga del penal de San Cristóbal. “Me sorprende que la película no se haya hecho ya. También me sorprende que no haya ninguna novela que aborde estos hechos históricos y apasionantes. Yo, hasta el último momento, pensé que algún escritor se me iba a adelantar y publicar una novela de estas características”, contó la autora, orgullosa de rescatar la memoria histórica de su país.

La sima Legarrea- El crimen de los Sagardía

Si el 20 de agosto -de 1936- pasará a la historia como el aciago día en que Juana Josefa Goñi Sagardia, embarazada, y seis de sus hijos e hijas fueron arrojadas a la sima de Legarrea, en el municipio navarro de Gaztelu, el 9 de septiembre -será recordado como el día en que, 80 años después, la pregunta que se hacía Jose Mari Esparza en el título del trabajo de investigación La sima -que ha permitido reabrir el caso décadas más tarde-, “¿qué fue de la familia Sagardia?“, comienza a tener respuestas más allá de conjeturas e hipótesis. La luz comienza a asomarse, con el hallazgo de los huesos de tres menores, a un caso tan enigmático como estremecedor. Seguramente el crimen más brutal cometido tras el Alzamiento fascista en Nafarroa.
Portada del libro La Sima
Tras casi 80 años de silencio y cobardía, el estremecedor crimen de la familia Sagardia Goñi comienza a ver la luz. Una mujer embarazada y seis de sus siete hijos, según rumor popular, fueron arrojados a la sima de Legarrea en agosto de 1936.
SIMA DE LEGARREA
familiares junto a las asociaciones memorialistas piden al Gobierno de Navarra la reapertura de un caso tremendo de la Guerra Civil ocurrido en el pequeño municipio navarro de Gaztelu -cercano a Doneztebe- durante el mes de agosto de 1936. Una familia integrada por la madre, Juana Josefa Goñi Sagardia, embarazada de siete meses, y seis de sus siete hijos “desaparecieron” de la noche a la mañana y durante los casi 80 años que han pasado desde entonces el más que rumor local habla de un crimen execrable: la familia presumiblemente fue arrojada a la sima de Legarrea, en Gaztelu, mientras el marido y padre, Pedro Sagardia Agesta, que se alistó al Requeté, estaba encarcelado y el hijo mayor, José Martín (fallecido en abril de 2007 en Pamplona) trabajaba fuera del pueblo.
La historia de la familia Sagardia Goñi ve ahora la luz gracias a las investigaciones que se llevan realizando desde hace varios años, a la publicación del libro La Sima. ¿Qué fue de la familia Sagardia? de José Mari Esparza Zabalegi y a la demanda de exhumación emprendida por la Asociación de Familiares de Fusilados de Navarra (Affna 36) y el interés de la propia familia, residente en Gipuzkoa y en pueblos navarros, por aclarar los hechos.

http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2015/05/02/politica/en-legarrea-el-crimen-de-los-sagardia
https://es.wikipedia.org/wiki/Gaztelu_(Navarra)
https://www.cuartopoder.es/tribuna/2016/09/14/la-sima/9079 

jueves, 8 de septiembre de 2016

PENAL DE VALDENOCEDA

La localidad norteña de Valdenoceda (Merindad de Valdivielso)  está situada a 6 km. de Villarcayo, y a 65 de la capital , aquí se sitúa el último campo de la provincia de Burgos en incorporarse a la extensa red penitenciaria en Burgos: la Prisión Central de Valdenoceda,  que ya estaba en funcionamiento en mayo de 1938,  según se desprende de una solicitud que el General Jefe de la 6ª Región Militar eleva al Mando pidiendo que le envíen a Valdenoceda una compañía del Batallón de Orden Público nº 412 para custodiar 1.100 reclusos que habían de ser enviados a un establecimiento penal de dicho pueblo.

EL EDIFICIO

Homenaje a las víctimas
El penal de Valdenoceda funcionó  entre los años 1938 y 1945, etapa de la posguerra con una represión generalizada, Valdenoceda forma parte primer sistema represivo y penitenciario franquista, cuyas principales características son: su carácter masivo, la improvisación en el acondicionamiento de las instalaciones y la elevada mortalidad de la población reclusa, como todas las prisiones franquistas estuvo encaminada al genocidio de parte del País.

https://lasmerindadesenlamemoria.wordpress.com/2012/05/09/penal-de-valdenoceda/ 

sábado, 13 de febrero de 2016

Antonio Aranda Mata

Antonio Aranda Mata (Leganés, 13 de noviembre de 1888 - Madrid, 8 de febrero de 1979) fue un militar español que combatió en la Guerra Civil Española en el bando sublevado, con el grado de coronel en 1936 y de general en 1939. Destacó en la defensa de Oviedo durante el sitio al que fue sometida la ciudad por las milicias mineras al comienzo de la guerra civil, y más tarde al mando del Cuerpo de Ejército de Galicia.
Durante el franquismo fue un conocido conspirador contra el régimen.

Nació en Leganés el 13 de noviembre de 1888.1
General Aranda

Carrera militar

Como militar participó en las campañas de Marruecos como capitán de Estado Mayor siendo ascendido por méritos de guerra a comandante.
En 1934, con el rango de coronel, participa en el sofoco de la Revolución de 1934. Posteriormente es nombrado gobernador militar de Oviedo, cargo desde el que el 20 de Julio de 1936 secunda la sublevación contra la II República dando lugar este hecho al Sitio de Oviedo. Tras la ruptura del asedio es nombrado general de brigada y pasa a dirigir el cuerpo de ejército de Galicia hasta el fin de la Guerra Civil Española.

Aranda, conspirador

En 1943 Aranda fue arrestado bajo la acusación de conspirar contra Franco en favor de una restauración monárquica, pero su condición de héroe en la guerra le permitió ser rápidamente liberado. Según documentos desclasificados por el Servicio Secreto del Reino Unido, el entonces capitán general de Valencia cobró dos millones de dólares del Reino Unido a través del banquero Juan March para encabezar un golpe de Estado contra Franco.2 3
Posteriormente, en 1949, presidía un comité interior de coordinación con socialistas y libertarios, lo que trajo consigo como represalia su pase a la reserva. A pesar de ello, siguió encabezando la conspiración de los monárquicos en el interior de España durante los primeros años cincuenta. En el año 1976, tras la muerte de Franco, el rey Juan Carlos I otorgó a Aranda el rango de teniente general.4 Falleció en Madrid el 8 de febrero de 1979.5
Según el historiador inglés Paul Preston:
"Aranda era el más enérgico y vocinglero de los conspiradores. Cuando ejercía el cargo de gobernador militar de Valencia acabó disgustado por la corrupción policial, la represión y las actividades incontroladas de los arribistas de Falange en el Ministerio de la Gobernación. (...) Era notoriamente indiscreto, y el general Franco sabía que estaba en contacto con los británicos, como lo estaba con los alemanes. Se le atribuían sentimientos republicanos, y no ocultaba sus contactos con la oposición antifranquista" de izquierdas. Aunque se refería continuamente a un inminente golpe, "su principal actividad consistía en hablar. Al final, los británicos le consideraban un veleta, indigno de toda confianza y sin lógica."

https://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_Aranda_Mata

domingo, 24 de enero de 2016

Antonio Castejón Espinosa

Antonio Castejón Espinosa (Manila, 1 de junio de 1896 - Madrid, 2 de julio de 19791 ) fue un militar español que participó en la sublevación militar contra el gobierno de la II República que dio origen a la Guerra Civil española.
Como comandante de La Legión, dirigió una de las columnas que llevaron a cabo el rápido avance por Andalucía y a través de Extremadura, llevando a cabo algunos de los peores episodios de represión de toda la contienda, siendo especialmente célebre la masacre de Badajoz.2 3 4 Estos hechos propiciaron que Castejón haya sido considerado habitualmente un militar sanguinario.5

Antonio Castejón Espinosa
Con el grado de comandante del arma de Infantería, y destinado en la Legión Española tomó partido con el bando sublevado en el golpe de estado contra la Segunda República Española, ocupando por la fuerza la Alta Comisaría de España en el Protectorado Español de Marruecos, sito en la ciudad de Tetuán.
Entre el 19 y el 20 de julio pasó a Sevilla por vía aérea con una compañía de la Legión. Allí dirigió los ataques de las fuerzas sublevadas contra las milicias populares atrincheradas en los barrios.6
A continuación recibió órdenes del general Queipo de Llano de ocupar diversas localidades de Andalucía. En poco tiempo capturó a sangre y fuego las villas de Morón de la Frontera, Utrera y Puente Genil,7 ganándose Castejón su fama de sanguinario por los brutales métodos utilizados en esta campaña.5 Reducida así la presión republicana sobre Sevilla y Córdoba, tras una reunión el 1 de agosto de 1936 recibió el encargo del general Franco de dirigirse hacia Extremadura, comandando una de las cuatro columnas que, a las órdenes del teniente coronel Juan Yagüe, debián enlazar con las fuerzas del general Mola situadas en el norte. Castejón estaba al mando del II Tabor de Ceuta y también de la V Bandera de la Legión.8
En la noche del 2 de agosto partió de Sevilla al frente de su columna que, actuando de forma conjunta con las de los tenientes coroneles Carlos Asensio Cabanillas y Heliodoro Tella Cantos lograron la rápida y sangrienta ocupación de Zafra, Almendralejo, Mérida y la ciudad de Badajoz, así como de otras localidades de Extremadura, donde perpetraron una feroz represión culminada con la masacre de Badajoz. Así, el 14 de agosto la 16 Compañía de la IV Bandera de la Legión mandada por el capitán Pérez Caballero en vanguardia atacó por la brecha de Trinidad finalizando así las operaciones de ataque sobre Badajoz.9
El 21 de agosto rompió el cerco al asediado Monasterio de Guadalupe, poniendo en jaque a la "Columna Fantasma" del capitán Uribarri. Ya entrado el otoño de 1936 combatió en el frente de Toledo y posteriormente en el de Madrid, donde fue herido de gravedad en una cadera en uno de los fuertes combates habidos en la Casa de Campo.
Tras ser ascendido a coronel participó, en julio de 1938, en la Batalla del Ebro al mando de una división integrada en el Cuerpo de Ejército marroquí. Sería ascendido a general al final de la Guerra, alcanzando posteriormente el grado de teniente general y en 1957 el mando de la Capitanía General de la II Región Militar con sede en Sevilla.10

 Dictadura franquista

Desde el 21 de diciembre de 1939 hasta el 18 de junio de 1942 estuvo al mando del Tercio Duque de Alba de la Legión Española.11
Presidió en consejo de guerra y firmó la sentencia de muerte contra el falangista Juan José Domínguez Muñoz, fusilado el 1 de septiembre de 1942 tras el atentado de Begoña contra los tradicionalistas. En 1964 confesará a la viuda de Domínguez Muñoz: «Firmé en contra de mi voluntad» (le había solicitado una entrevista para pedir su perdón).12

Condecoraciones

Al cumplirse el XX aniversario de la sublevación militar, le fue otorgada la gran cruz de la Orden de Cisneros, al mérito político.13
Fue nombrado Hermano Mayor Honorario de la Hermandad de Santa Genoveva.14 y también recibió la medalla de oro de la ciudad de Sevilla,15 la cual le fue retirada por unanimidad de la corporación municipal el 28 de abril de 2015.16

https://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_Castej%C3%B3n_Espinosa 

jueves, 21 de enero de 2016

Enfermeras mártires de Somiedo

Enfermeras mártires de Somiedo fue la denominación que el franquismo dio a tres enfermeras que prestaban servicio en un hospital de sangre perteneciente al ejército franquista en el frente de Asturias, durante los primeros meses de la Guerra Civil Española. Luego de que el puesto fuera capturado por tropas republicanas el 27 de octubre de 1936, fueron hechas prisioneras. Según el juicio sumarísimo al que fue sometido en 1937 el comandante de las milicias que apresaron a las enfermeras, éstas habrían sido ejecutadas tras ser violadas y sometidas a vejaciones.1

Poco después de iniciada la sublevación del 18 de julio de 1936, y asegurada gran parte de la provincia de León por las fuerzas que respondían al General Franco, en las principales ciudades de la región se iniciaron cursos acelerados de enfermería para cubrir puestos en el frente. En Astorga, la congregación de las Hermanas de María entrenaba enfermeras voluntarias, debido a la escasez de enfermeras matriculadas. Tres mujeres astorganas, Pilar Gullón de 23 años -residente en Madrid, pero sorprendida por el inicio de la guerra en su ciudad natal-, Octavia Iglesias Blanco, de 41 y la joven Olga P. Monteserín Núñez, de 19, se contaron entre las primeras en condiciones de ejercer su trabajo en el frente. El 8 de octubre fueron enviadas al frente, donde junto a otras enfermeras se turnarían para atender un puesto sanitario del ejército sublevado, ubicado en Somiedo, en la zona de montaña limítrofe entre León y Asturias. La línea del frente era volátil, estando separados los combatientes en ocasiones por tan sólo decenas de metros.

Apresamiento durante un contraataque de las fuerzas republicanas

El 27 de octubre, milicias locales pertenecientes a la UGT, comandadas por Genaro Arias Herrero, apodado El Pata, minero y veterano de la Revolución de Asturias de 1934, inician una modesta ofensiva destinada a aislar los puestos franquistas más avanzados del frente. Una de estas posiciones era el pequeño hospital donde prestaban servicio las enfermeras. En el momento del ataque, asistían, bajo las órdenes de un médico, a unos 14 heridos. Tanto el médico como las enfermeras tuvieron la posibilidad de huir junto a unos 21 soldados que evacuaron el puesto tras un breve enfrentamiento, pero se negaron a abandonar a sus pacientes. A partir de allí, casi todo lo que se sabe del destino de las enfermeras y quienes fueron tomados prisioneros junto a ellas deriva principalmente de los testimonios del juicio sumarísimo al que fue sometido Arias Herrero el 22 de octubre del año siguiente, tras caer en manos de las tropas franquistas.
Las ejecuciones
El jefe falangista, el médico y algunos oficiales fueron ejecutados ese mismo día; los 14 heridos fueron muertos por las milicias cuando, en un rápido contraataque, los sublevados recuperaron el control del terreno perdido. Los soldados rasos y suboficiales fueron conducidos a retaguardia. De acuerdo a los testimonios recogidos durante el juicio a Arias Herrero, de su propia boca y a través de testigos presenciales, las enfermeras pasaron la noche en cautiverio en Pola de Somiedo, en las barracas donde se alojaban los milicianos, quienes abusaron reiteradamente de ellas. Dicen los testigos que un carro utilizado para actividades rurales, cuyo tipo de eje produce un chirrido característico, fue utilizado para apagar los gritos. En la mañana del 28, unas milicianas, entre quienes se contaban Felisa Fresnadillo, Josefa Santos, María Sánchez, María Soto y Consuelo Vázquez, se ofrecieron como voluntarias para fusilar a las prisioneras. Las ejecutoras de los disparos mortales fueron Evangelina Arienza, Dolores Sierra, y Emilia Gómez. Las milicianas despojaron a las enfermeras de toda su ropa, y, ya sobre el mediodía, las voluntarias republicanas las fusilaron, enteramente desnudas, en un prado. Las milicianas se repartieron las prendas de las muertas. Este hecho sirvió para que Concha Espina comparase el destino de las enfermeras con el de Jesús, cuyos verdugos se repartieron sus ropas antes de crucificarlo. Una investigación histórica sostiene que las tres víctimas eran de buena posición económica, por lo que no resulta extraño que su vestuario resultara atractivo para mujeres de condición humilde.2 Las milicianas hicieron escarnio de los cuerpos durante gran parte de la tarde, hasta que en la noche fueron sepultadas en la fosa común, que fueron obligados a cavar dos prisioneros falangistas también ejecutados.
Ejecución de Arias Herrero
Luego del juicio, Arias Herrero fue ejecutado el 25 de octubre de 1937 al garrote vil por orden directa de Franco. Si bien el comandante republicano dio testimonio sobre los fusilamientos en Somiedo, siempre negó haber dado las órdenes. Inclusive el testimonio de uno de los soldados franquistas detenidos lo ubica en Gijón el día de las muertes, adonde se había dirigido para entregar a los militares prisioneros y dar parte de la acción. Se desconoce el destino de los milicianos a quienes se atribuye la violación de las enfermeras y de las milicianas que las humillaron y vejaron antes de matarlas.
Una vez terminada la guerra en el norte de España, a principios de 1938 fueron repatriados los restos de Olga, Octavia y Pilar a su ciudad de origen. Trasladadas en ataúdes blancos cubiertos por la bandera española, fueron depositadas con todos los honores en tres nichos en el interior de la catedral de Astorga, donde permanecen hasta la fecha. En 2006, descendientes de Pilar Gullón, en nombre de la fundación Enfermeras Mártires de Somiedo, pidieron a las autoridades eclesiásticas iniciar el proceso de beatificación.3

miércoles, 20 de enero de 2016

Pedro Sainz Rodríguez

Pedro Sainz Rodríguez (Madrid, 14 de enero de 1897 – ídem, 14 de diciembre de 1986),1 erudito, bibliógrafo, editor, académico y político español, diputado en las Cortes de la II República, ministro de Educación Nacional en el primer gobierno de Franco, conspirador monárquico, exiliado a Portugal y consejero político de Juan de Borbón.
Pedro Sainz Rodríguez

Conspirador impenitente, colaboró en la trama de la sublevación militar de 1936, actuando como enlace con el general José Sanjurjo. Recientemente se ha demostrado que el 1 de julio de 1936 firmó cuatro contratos con la compañía SIAI (Società Idrovolante Alta Italia) para allegar aparatos modernos italianos, de bombardeo, cazas e hidroaviones, para utilizar en la sublevación. Es verosímil que fuese en preparación del posible fracaso de la misma, ya que ello desembocaría en guerra civil. Es literalmente imposible que tales contratos, que debieron negociarse durante meses, fuesen ignorados por Mussolini y por Calvo Sotelo.
Formó parte del Primer Gobierno nacional de España (1938-1939) pasando a desempeñar la cartera de Instrucción Pública, la cual, durante su mandato, pasó a denominarse de Ministro de Educación Nacional. Fijó como sede la ciudad de Vitoria, comprendiendo su ministerio los siguientes servicios: Enseñanza superior y media, Primera enseñanza, Enseñanza profesional y técnica, y Bellas Artes. Auspició la conocida como "Edición nacional" de las Obras completas de Marcelino Menéndez Pelayo (1938), de quien fue un gran estudioso; en 1939 presentó un Proyecto de Ley de Reforma Universitaria.5 En ese puesto fundó la Orden de Alfonso X el Sabio y laDirección General de Archivos y Bibliotecas e impulsó la creación de un Plan de Bachillerato de inspiración humanística que estuvo vigente durante largos años. Destituido cuando Franco se enteró de que usaba el coche oficial para ir a los burdeles.6 Lo cierto es que permanecería toda su vida, como él mismo escribió, "solterón" y entregado al estudio de la mística española. Desde el Ministerio de Educación Nacional dirigió todo el proceso de purga y depuración del sistema de enseñanza republicano, depuración que abarcó todos los ámbitos de la docencia: universitaria, secundaria y primaria, un proceso que se alargó en el tiempo y que evita mencionar en sus memorias (Orden del Ministerio de Educación Nacional del 11 de marzo de 1938 en que se fijan las pautas de actuación de las comisiones de depuración y se establece el funcionamiento del aparato administrativo que tiene como objetivo controlar y centralizar todo el proceso para dotarlo de carácter más homogéneo; crea una Oficina Técnico-administrativa con carácter de Sección especialmente encargada de tramitar los expedientes, incidencias y recursos a que dé lugar la depuración del personal. Posteriormente por Orden ministerial del 19 de marzo de 1939 se crea la Comisión Especial Dictaminadora; el proceso sólo se dio por concluido en 1944).7Pedro Sainz Rodríguez creó sin embargo la Biblioteca de Clásicos Olvidados y desarrolló un Plan de Bachillerato de inspiración humanística con el que impulsó la reforma educativa y que estuvo vigente muchos años. Tuvo la dirección literaria de la editorial CIAP o Compañía Ibero Americana de Publicaciones.

A pesar de la amistad que le unía al dictador desde su juventud, Sainz Rodríguez discrepó pronto de su política, cesó del cargo poco después de terminada la guerra civil y en 1941 fijó su residencia en Lisboa. Cuando el pretendiente a la corona Juan de Borbón se instaló en Estoril fue uno de sus más cercanos consejeros. No regresó a España hasta 1969, para ocupar una cátedra en la Universidad de Comillas