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lunes, 30 de junio de 2014

Bernabé Rivera

Bernabé Rivera (Durazno, Virreinato del Río de la Plata, 1795 – Yacaré Cururú, actual Bernabé Rivera, Artigas, 1832), militar.

Bernabé Rivera
Aunque figura en muchos sitios como hermano menor de Fructuoso Rivera, era su sobrino, hijo natural de su medio hermana María Luisa Rivera y del brasileño Alejandro Duval muerto hacia 1815.
La familia lo crio ocultando su origen (fue bautizado el 11 de junio de 1795 con el nombre de Juan Esteban y como hijo natural de Pablo Pefaran de la Rivera – padre de Fructuoso Rivera-; el 11 de junio es el día de San Bernabé), lo que explica el error de filiación. Los propios Bernabé y Fructuoso, que se daban trato de hermanos, contribuyeron al malentendido.
Con 16 años, a finales de 1811 (ya iniciada la Revolución Oriental), se presenta a su tío, escapado del hogar de su abuelo, y Fructuoso Rivera lo conservó consigo.
En 1818 era ya un soldado destacado y ostentaba el grado de teniente. Cae prisionero el mismo año, fue enviado a la isla das Cobras y luego a Río de Janeiro, donde transcurrió su cautiverio. Liberado en 1820 después del Acuerdo de Tres Árboles, regresó a la Banda Oriental con el grado de capitán y quedó a cargo del regimiento de Dragones de la Unión. Se sumó, siempre siguiendo a su tío, a la Cruzada Libertadora de 1825 y tuvo una destacada participación en la Batalla de Sarandí. Formalizada en 1826 la Guerra del Brasil, con la participación de la Argentina, al igual que su tío se negó a cumplir la orden de dividir las fuerzas orientales; fue tomado prisionero por Carlos de Alvear, quien lo condenó a muerte. Escapó, según parece gracias a la complicidad de Federico Brandsen y a los buenos oficios con José María Luna. Ya a salvo, envió los grillos que le había colocado Alvear, quien ordenó sin éxito que lo persiguieran. Se reunió con su tío en Santa Fe y regresó con las tropas, en 1828, realizaron la conquista de las Misiones Orientales en campaña relámpago y contra la opinión de Juan Antonio Lavalleja, que había enviado a Manuel Oribe en persecución de Rivera. Tras reunirse con Bernabé, Oribe escribió a Lavalleja respaldando la iniciativa de Fructuoso Rivera.
Participa activamente en la Matanza del Salsipuedes acaecida en las puntas del río Queguay Grande (11 de abril de 1831) dirigida por su tío y luego fue envidado por este hacia el norte del Uruguay en busca del cacique Venado, que había huido junto a otros indígenas. Tras hallarlo logra mediante engaños que lo acompañase junto a sus hombres (no más de una docena) hasta una estancia, donde los asesina a el y luego a otros grupos.
A principios de 1832 hubo una sublevación de pueblos aborígenes guaraníes en Bella Unión (Santa Rosa del Cuareim). La reprimió. El 20 de junio de 1832 dio con un grupo de 16 charrúas, aparentemente comandados por el cacique Polidoro, que emprendió la fuga. Los persiguió con 24 combatientes hasta una hondonada de la cuchilla Yacare Cururú; en donde perdió la vida junto a otros oficiales y soldados a manos de los indígenas.

http://es.wikipedia.org/wiki/Bernab%C3%A9_Rivera

http://chancharrua.wordpress.com/el-otro-genocida-bernabe-rivera-continua-con-la-campana-para-exterminar-a-los-charruas-2/

Matanza del Salsipuedes

Se conoce como la Matanza del Salsipuedes al ataque sufrido el 11 de abril1 de 1831 por indígenas charrúas en Uruguay, por parte de tropas gubernamentales al mando de Fructuoso Rivera, a orillas del arroyo Salsipuedes Grande, afluente del Río Negro. Según la historiografía oficial uruguaya en el ataque habrían muerto 40 charrúas y 300 habrían sido tomados prisioneros, algunos de los cuales lograron huir. Entre las tropas oficiales hubo 1 muerto y 9 heridos.2 El hecho es frecuentemente referido como punto culminante del exterminio o genocido del pueblo charrúa.

En la época existía en las autoridades el concepto de que los remanentes de algunas tribus de charrúas, que se desplazaban libremente por los campos sobre todo en los territorios del norte, casi como en la época precolonial, constituían un obstáculo insalvable para la estructuración de una sociedad que debía organizarse. Existe un buen grado de consenso histórico en que las tribus indígenas que poblaban el territorio comprendido a ambos lados del río Uruguay eran fundamentalmente del tronco guaranítico, aunque conformados en diversos agrupamientos y de distinto comportamiento. Buena parte de ellos habían tendido a vivir en forma sedentaria, en buena medida luego de los establecimientos fundados por los jesuitas en las llamadas misiones jesuíticas. Otros se iban integrando en sociedad rural y el mestizaje.
En gran medida, los integrantes de esas ramas indígenas, parcialmente sedentarios, habían formado parte de las partidas de combatientes y de los desplazamientos de tropas y poblaciones causados por las alternativas de las luchas revolucionarias conducidas por José Gervasio Artigas y otros líderes de la revolución libertadora. El mismo cacique guaraní llamado Andrés Guazurary (Andresito Artigas), considerado por Artigas como su heredero político entre los charrúas, tomó parte en la reconquista de las Misiones Orientales hasta su derrota en manos del ejército brasileño. También habían guerreado los charrúas entre ellos, grupos de charrúas y sus caciques.

A su retorno de las Misiones Orientales, Fructuoso Rivera había intentado asentar en Bella Unión a una parte de los grupos que lo habían acompañado en esa campaña. En febrero de 1830, el propio Juan Antonio Lavalleja recomendó a Rivera adoptar las providencias «más activas y eficaces» para la seguridad de los vecindarios y la garantía de las propiedades afectadas por los charrúas, a los que consideraba «malvados que no conocen freno alguno que los contenga» y que no podían dejarse «librados a sus inclinaciones naturales».
La decisión de poner fin a esos grupos charrúas habría quedado así a cargo de Rivera, que había establecido buenas relaciones con algunos caciques en la época de los combates contra los diversos ocupantes del territorio y también gozaba de popularidad y adhesión entre los indígenas. Desde su posición de presidente, Rivera convocó a los principales caciques charrúas, Venado, Polidoro, Rondeau y Juan Pedro ―junto con sus mujeres y niños―, a una reunión a realizarse en un bucle o potrero formado por el arroyo Salsipuedes, diciéndoles que el Ejército los necesitaba para cuidar las fronteras del Estado.
Indigenas Charrúas
Según los relatos, el 11 de abril de 1831 asistieron a la reunión varios centenares de indios, que fueron agasajados y emborrachados. En un momento, Fructuoso Rivera le pidió a su amigo el cacique Venado que le alcanzara su cuchillo para picar tabaco, y entonces lo habría matado de un tiro. Esa habría sido la señal para iniciar el ataque. Inmediatamente fueron rodeados por una tropa de 1200 soldados al mando de Bernabé Rivera. Según la historiografía oficial ―basada en el informe de Rivera― el saldo fue de 40 indígenas muertos y 300 prisioneros.4 Entre las tropas hubo 9 heridos y 1 muerto.
Los indígenas prisioneros fueron trasladados a pie hasta Montevideo. La mayor parte de ellos, fundamentalmente mujeres y niños, quedaron a cargo de familias de Montevideo donde sirvieron esclavizados. Cuatro de los sobrevivientes (Vaimaca Pirú, Tacuabé, Senaqué y Guyunusa) fueron entregados a un francés llamado François De Curel, quien los trasladó a París donde fueron exhibidos como ejemplares exóticos de América. Todos ellos murieron en cautiverio. La única excepción fue Tacuabé, que logró huir con la hija de Guyunusa nacida en Francia,5 y no hubo más registros de su paradero.6
La persecución no se agotó en la matanza de Salsipuedes. Bernabé Rivera tuvo un especial empeño en encontrar y exterminar a los que lograron escapar, en lo que él mismo describió como «el gran interés que [yo] tomo en la conclusión de los infieles».
Luego de Salsipuedes, Bernabé Rivera fue enviado por el presidente en busca del cacique Venado, que había huido con su gente hacia el litoral, cruzando el río Uruguay hacia territorio argentino. Según la versión más aceptada, lo encontró en el cerro Pintado y, con engaños, logró que lo acompañase junto a su gente (que no pasaban de 12) hasta la estancia de Bonifacio, un amigo suyo que se prestó a lo que iba a suceder. Los indios llegaron a la estancia y se les sirvió una cena en la cocina. Mientras estaban comiendo, trancaron la puerta y, a través de las ventanas, hombres armados los ejecutaron fríamente, según el estremecedor relato de Manuel Lavalleja.7
Posteriormente, el 17 de agosto de 1831, Bernabé Rivera sorprendió ―en Mataojo, cerca de la desembocadura del río Arapey― a otros grupos comandados por los caciques El Adivino y Juan Pedro y los atacó, saldándose el episodio con 15 muertos y más de 80 prisioneros. Bernabé Rivera informó que habían conseguido escapar 18 hombres, 8 «muchachos de siete a doce años y cinco chinas de bastante edad» y, con ellos, Polidoro, único cacique que quedó sobreviviente.

http://es.wikipedia.org/wiki/Matanza_del_Salsipuedes

jueves, 24 de abril de 2014

Fructuoso Rivera

José Fructuoso Rivera y Toscana (Durazno, 17 de octubre de 1784 - Melo, 13 de enero de 1854), militar y político de Uruguay. Fue el primer presidente constitucional, luego de diversas participaciones en las luchas independentistas. Fundador del Partido Colorado.

Fructuoso Rivera
La política llevada adelante por los ministros de Rivera fue oligárquica, librecambista y orientada a favorecer los intereses del puerto. Su gobierno reconstruyó el puerto de Montevideo, emitió la primera moneda del país, vendió tierras fiscales en gran cantidad, fundó la Escuela Normal de Montevideo, pero sólo tuvo tres escuelas primarias funcionando, todas ellas en Montevideo. Su gobierno fue, en términos generales, muy mal administrador, y viciado de corrupción. Sus ministros y amigos sea apoderaron de los bienes públicos, y el propio Presidente derrochó los fondos públicos para formar una abundante clientela electoral. También autorizó la entrada de esclavos negros, prohibida por la Constitución, bajo el eufemismo de "colonos sometidos a patronato".

Durante todo su gobierno, Rivera se vio implicado en la guerra civil argentina, cuyo correlato fue la llamada Guerra Grande en el Uruguay. Tras su alianza con Berón de Astrada, apoyó la rebelión contra Rosas del sucesor de éste, Pedro Ferré, y los sucesivos comandantes de los ejércitos correntinos, Lavalle y José María Paz.

Aunque la Guerra Grande terminó en 1852, el legado de enfrentamiento militar entre Oribe y Rivera perduraría en Uruguay hasta 1904, año en que ocurrió la Revolución de 1904, último gran enfrentamiento armado entre blancos y colorados.
Rivera ha sido y sigue siendo un icono del Partido Colorado. Dentro del partido, diversos movimientos políticos se han visto reflejados en él, como el Riverismo, fundado por Pedro Manini Ríos. Es defendido por figuras políticas como Julio María Sanguinetti y Manuel Flores Silva y respetado por numerosos políticos blancos. Algunos partidarios de izquierda condenan sus acciones, especialmente el etnocidio charrúa durante su mandato.
http://es.wikipedia.org/wiki/Fructuoso_Rivera

miércoles, 9 de abril de 2014

Juan María Bordaberry

Juan María Bordaberry Arocena (Montevideo, 17 de junio de 1928 - 17 de julio de 2011),1 fue un político y dictador uruguayo de origen vasco. Fue Presidente constitucional entre 1972 y 1973 y dictador entre 1973 y 1976.

Desde el mes de noviembre del 2006 se encontraba cumpliendo una pena de penitenciería, tras ser sometido a procesos por diversos delitos de lesa humanidad, como desaparición forzada de personas2 bajo su período de gobierno dictatorial, crímenes de homicidio político y atentado contra la Constitución en reiteración real. En un principio cumplió su detención en dependencias carcelarias uruguayas, pero desde enero del 2007, a causa de su estado de salud, permanecía bajo arresto domiciliario.

Juan Mª Bordaberry
Bordaberry presidió el golpe de estado del 27 de junio de 1973. Disolvió el Parlamento —al que sustituyó por un Consejo de Estado designado por el poder ejecutivo—, las organizaciones sociales, los partidos políticos y suprimió las libertades civiles. Los militares comenzaron entonces a ocupar cargos de responsabilidad en el gobierno en lo que se denominó el "proceso cívico militar"

Bordaberry fue condenado por la justicia uruguaya por crímenes de lesa humanidad ocurridos en oportunidad del golpe de estado y de la dictadura que con el mismo se inició, siendo acusado de violar la Constitución y de ser el autor intelectual de secuestros y desapariciones de opositores políticos al régimen. El 16 de noviembre de 2006 fue sometido a proceso por estos crímenes, junto con quien fuera su canciller, Juan Carlos Blanco. El juez Roberto Timbal le imputó los asesinatos de los legisladores Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz ocurridos en 1976, cuando se hallaban refugiados en Buenos Aires, y de dos ex presos políticos refugiados en Argentina, los ex guerrilleros tupamaros Rosario del Carmen Barredo y William Whitelaw, en el marco del Plan Cóndor. Fue sometido a prisión preventiva.
El 20 de diciembre de 2006 la jueza Graciela Gatti lo sometió a proceso también, imponiéndole asimismo prisión preventiva, como imputado de los asesinatos de Ubagessner Chávez Sosa y Fernando Miranda (cuyos restos fueron hallados en 2005 como consecuencia de las excavaciones en predios militares ordenadas por el Poder Ejecutivo en cumplimiento del artículo 4º de la Ley de Caducidad), y de Luis E. González, Juan M. Brieba, Carlos Arévalo, Julio Correa, Otermin Montes de Oca, Horacio Gelós Bonilla, José Arpino Vega y Eduardo Pérez Silveira, detenidos que aún permanecen desaparecidos pero que la jueza entendió debían ser considerados fallecidos a efectos de este proceso. Todos estos hechos ocurrieron durante su período de gobierno. La jueza Gatti declaró, empero, prescripto el delito de "atentado a la Constitución" que se le atribuía, por haber perpetrado el golpe de estado del 27 de junio de 1973.

http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Mar%C3%ADa_Bordaberry