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| A. Neville Chamberlain |
Arthur Neville Chamberlain ; 18 de marzo de 1869 – 9 de noviembre de 1940) fue un político británico que se desempeñó como Primer Ministro del Reino Unido desde mayo de 1937 hasta mayo de 1940 y Líder del Partido Conservador desde mayo de 1937 hasta octubre de 1940. Es conocido principalmente por su política exterior de apaciguamiento , y en particular por la firma del Acuerdo de Múnich el 30 de septiembre de 1938, mediante el cual cedió la región de los Sudetes de Checoslovaquia , de habla alemana, a la Alemania nazi liderada por Adolf Hitler . Tras la invasión de Polonia el 1 de septiembre de 1939, que marcó el comienzo de la Segunda Guerra Mundial , Chamberlain anunció la declaración de guerra a Alemania dos días después y dirigió al Reino Unido durante los primeros ocho meses de la guerra hasta su dimisión como primer ministro el 10 de mayo de 1940.
Tras trabajar en el sector empresarial y en la administración local, y después de un breve período como Director del Servicio Nacional en 1916 y 1917, Chamberlain siguió los pasos de su padre, Joseph Chamberlain, y de su hermanastro mayor, Austen Chamberlain, y se convirtió en miembro del Parlamento en las elecciones generales de 1918 por la nueva circunscripción de Birmingham Ladywood a la edad de 49 años. Rechazó un puesto de viceministro y permaneció como diputado raso hasta 1922. En 1923 fue ascendido rápidamente a Ministro de Sanidad y posteriormente a Ministro de Hacienda . Tras un gobierno laborista de corta duración , regresó como Ministro de Sanidad, introduciendo una serie de medidas de reforma entre 1924 y 1929. Fue nombrado Ministro de Hacienda en el Gobierno Nacional en 1931.
El impacto de Neville Chamberlain (primero como un ministro clave del gobierno de Stanley Baldwin y, desde mayo de 1937, como Primer Ministro británico) en la guerra civil española fue determinante para el desenlace del conflicto, actuando como un factor asfixiante para la Segunda República y un balón de oxígeno indirecto para el bando sublevado de Francisco Franco.
Su actuación se rigió estrictamente por la política de apaciguamiento y la doctrina de No Intervención.
1. La "No Intervención" como una asimetría total
Chamberlain defendió firmemente el Comité de No Intervención, un acuerdo firmado en 1936 por las grandes potencias europeas para no enviar armas ni contingentes militares a España.
Sin embargo, el comité se convirtió en una farsa diplomática:
El bando republicano quedó aislado y desabastecido, ya que las democracias (Reino Unido y Francia) cumplieron el embargo a rajatabla.
La República solo pudo comprar armas a la URSS (a precios desorbitados y con dificultades logísticas) y recurrir al contrabando. El bando sublevado (Franco) recibió un flujo masivo, constante y sin restricciones de tropas, aviones y armamento por parte de la Alemania nazi (Legión Cóndor) y la Italia fascista (CTV).
Chamberlain sabía perfectamente que Hitler y Mussolini violaban el acuerdo cada semana, pero decidió ignorarlo para mantener los canales diplomáticos abiertos con Roma y Berlín.
2. El factor del anticomunismo y los intereses económicos
El gobierno de Chamberlain sentía un profundo recelo hacia la Segunda República española, a la que percibía como un régimen descontrolado y fuertemente influenciado por el ala revolucionaria de izquierdas y por la Unión Soviética.
"Es preferible una España bajo el control de Franco que una España bajo el control de los soviéticos", era el pensamiento generalizado en los círculos conservadores británicos de la época.
Además, el Reino Unido tenía enormes intereses comerciales y financieros en España (como las minas de Riotinto) y una prioridad estratégica innegociable: mantener la seguridad de su base militar en Gibraltar.
3. El Acuerdo Anglo-Italiano de 1938
Uno de los impactos más directos de Chamberlain ocurrió en abril de 1938 con la firma del Acuerdo de Pascua (o Pacto Anglo-Italiano). En un intento de alejar a Mussolini de los lazos de Hitler, Chamberlain reconoció oficialmente la conquista italiana de Etiopía a cambio de que Mussolini prometiera retirar sus tropas de España cuando la guerra terminara.
Este pacto fue una puñalada diplomática para la República:
Significaba aceptar implícitamente que las tropas italianas se quedarían en suelo español ayudando a Franco hasta que este ganara.
Provocó la dimisión del propio ministro de Asuntos Exteriores británico, Anthony Eden, quien consideraba que pactar con Mussolini mientras sus aviones bombardeaban Barcelona y Valencia era una humillación.
4. El golpe de gracia: El reconocimiento prematuro de Franco
A principios de 1939, cuando Cataluña acababa de caer y la República aún resistía en la zona centro-sur (Madrid y Valencia), el gobierno de Chamberlain decidió acelerar el fin del conflicto.
El 27 de febrero de 1939, el Reino Unido (arrastrando consigo a Francia) reconoció oficialmente al gobierno de Francisco Franco en Burgos como el único gobierno legítimo de España.
Resumen del impacto
En palabras del propio diplomático británico de la época, Sir Robert Vansittart, admitidas en privado: «Toda nuestra política de No Intervención operó de un modo enteramente partidista, favoreciendo la victoria de Franco».
Chamberlain logró su objetivo inmediato: evitar que el Reino Unido entrara en guerra en 1936 o 1937 por la causa española.
Fuentes: wikipedia, Gemini


