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sábado, 30 de julio de 2016

Guerra civil somalí

La guerra civil de Somalia es un conflicto armado en Somalia que se inició en 1991. El conflicto ha causado desestabilización e inestabilidad a lo largo del país, con la actual fase del conflicto siendo testigo de cómo el gobierno somalí pierde control sustancial del estado ante las fuerzas rebeldes.
Desde 2006 a 2009, la Fuerza de Defensa Nacional de Etiopía fue involucrada en el conflicto. El gobierno somalí declaró estado de emergencia en junio de 2009, solicitando apoyo internacional de manera inmediata, y la intervención militar de estados vecinos de África Oriental.
La primera fase de la guerra civil se desarrolló a raíz de las insurrecciones contra el régimen represivo de Siad Barre. Después de su derrocamiento del poder el 26 de enero de 1991, se produjo una contra-revolución para tratar de restablecerle como líder del país.
La cada vez más violenta y caótica situación devino en una crisis humanitaria y un estado de anarquía.
Posteriormente durante 1991, la región de Somalilandia se declaró independiente, buscando aislarse de los violentos combates que se desarrollaban en el sur, aunque su soberanía no fue oficialmente reconocida por la comunidad internacional. La misma abarca la sección noroeste del país (entre Yibuti y el noreste de la zona conocida como Puntland).
Las resoluciones 733 y 746 del Consejo de Seguridad de la ONU condujeron a la creación de UNOSOM I, la primera misión para proveer ayuda humanitaria y colaboración para restablecer el orden en Somalía luego de la disolución de su gobierno central.
La resolución 794 del Consejo de Seguridad de la ONU fue aprobada por unanimidad el 3 de diciembre de 1992. Mediante la misma se aprobó la formación de una coalición de fuerzas de paz de las Naciones Unidas lideradas por Estados Unidos e Italia llamada UNITAF, la que tenía la tarea de asegurar que la ayuda humanitaria fuera distribuida en el país y que se restableciera la paz en Somalia. Las tropas humanitarias de la ONU desembarcaron en 1993 y comenzaron sus operaciones durante un período que duró dos años (principalmente en la zona sur) para mitigar las condiciones de hambruna.
Un soldado norteamericano apostado en la entrada del puerto de Mogadiscio intentando identificar la ubicación de un francotirador (Enero de 1994).
Los críticos al rol desempeñado por Estados Unidos remarcan que "muy poco tiempo antes de que el presidente pro norteamericano Mohamed Siad Barre fuera derrocado en 1991, se habían concedido derechos de exploración petrolera sobre dos tercios del territorio a las compañías ConocoAmocoChevron y Phillips. Conoco incluso llegó al extremo de ceder sus oficinas corporativas en Mogadiscio a la embajada de Estados Unidos unos pocos días antes de que desembarcaran los marines; las oficinas sirvieron de sede temporal para el primer enviado especial de la administración Bush a la zona."6 7 8 El comentario, escéptico sobre las razones declaradas de la intervención, enfatizaba que más que un gesto puramente humanitario, en realidad los Estados Unidos se estaban involucrando para tomar el control de las concesiones petroleras. Somalia no posee reservas comprobadas de petróleo, pero se especula que podrían existir reservas aguas fuera de Puntland. La exploración petrolera continúa siendo un tema de controversia. El Gobierno Federal de Transición ha alertado a los inversores de que se abstengan de cerrar acuerdos hasta que se restablezcan la estabilidad en el país.9
Entre junio y octubre se desarrollaron varias batallas en Mogadiscio entre milicias y pistoleros locales y las tropas del cuerpo de paz. Como consecuencia de estas batallas murieron 24 soldados pakistaníes y 19 norteamericanos (el total de muertos norteamericanos fue de 31), la mayoría cayeron durante la "Batalla de Mogadiscio". Unos mil milicianos somalíes murieron durante esa batalla. El incidente sirvió de inspiración para el libro Black Hawk Down, y lapelícula homónima. Las Naciones Unidas se retiraron el 3 de marzo de 1995, después de haber sufrido una cantidad adicional importante de bajas.

División de Somalia (1998-2006)[editar]

Durante el período comprendido desde 1998 hasta el 2006 aparecieron varios autoproclamados Estados autónomos dentro de Somalia. A diferencia de lo que sucedió con Somalilandia, si bien todos estos movimientos buscaban autonomía, ninguno realizó proclamas independentistas.
El autoproclamado Estado de Puntlandia declaró una independencia "temporal" en 1998, con la intención de que participaría en la reconciliación somalí que tuviera lugar para formar un nuevo gobierno central.
En 1998 tuvo lugar un segundo movimiento con la declaración del Estado de Jubalandia en el sur.
En 1999 se autoproclamó una tercera entidad bajo el liderazgo del Ejército de Resistencia Rahanweyn (RRA), en términos similares a los de Puntlandia. Esta secesión "temporal" fue confirmada en el 2002, lo que condujo a la autonomía de "Somalia del Sudoeste". El RRA en 1999 inicialmente había organizado una administración autónoma sobre las regiones de la Bahía de Somalia y Bakool, de la zona sur y central de Somalia. El territorio de Jubalandia declaró que abarcaba el territorio del Estado de Somalia del Sudoeste; su estado es incierto.
En el 2006 se formó un cuarto oscuro proclamado Estado denominado Galmudug, como respuesta al poder en aumento de la Unión de Tribunales Islámicos.
Si bien Somalilandia es reconocida internacional y legalmente como una región autónoma dentro de la República de Somalia, su gobierno tiene por objetivo alcanzar la plena independencia de Somalia.
Durante este período también se produjeron varios intentos de reconciliación con distintos grados de éxito. Movimientos tales como el Transitional National Goverment (TNG) intraclanes y el Somalia Reconciliation and Restoration Council (SRRC) dieron lugar finalmente a la fundación en noviembre del 2004 del Gobierno Federal de Transición (TFG). Sin embargo, la violencia estimulada por los clanes y los caudillos de la guerra continuó durante este período y los denominados movimientos de gobierno nacionales tuvieron un escaso control sobre los eventos que se desarrollaban en el país.

Hacia junio del año 2006, la UTI (unión de tribunales islámicos)  logró capturar la capital, Mogadisco, en la Segunda Batalla de Mogadiscio. Lograron sacar a la Alianza para la Restauración de la Paz y Contraterrorismo de Mogadiscio y lograron persuadir o forzar a otros señores de la guerra para que uniesen su facción. Su poder se incrementó mientras se expandían hacia los bordes de Puntlandia yJubalandia.
El creciente poder y militancia del movimiento islámico desembocó en una guerra abierta entre los islamistas y las otras facciones de Somalia, incluyendo al Gobierno Transicional de Somalia (GTS), Puntlandia y Galmudug. Este último fue creado específicamente como un estado autónomo para apoyar las fuerzas seculares de Somalia. La UTI supuestamente obtuvo el apoyo del rival de EtiopíaEritrea, y los muyahidín extranjeros, y declaró la Jihad en contra de Etiopía en respuesta a la ocupación de Gedoy el despliegue militar alrededor de Baidoa.

Intervención etíope y derrumbe de la UTI

En diciembre de 2006, la UTI y el GTS ( Gobierno transicional de Somalia)  comenzaron la Batalla de Baidoa. También estallaron luchas alrededor de la ciudad somalí de Bandiradley en Mudug y Beledweyn en la región de Hiran. La UTI intentó forzar a los etíopes a abandonar tierras somalíes. Sin embargo, fueron derrotados en las principales batallas y obligados a retirarse a Mogadiscio. Después de la breve acción final en la Batalla de Jowhar el 27 de diciembre, los líderes de la UTI dimitieron.
Posteriormente a la Batalla de Jilib, librada el 31 de diciembre de 2006, Kismayo cayó ante el GTS y las fuerzas etíopes, el 1 de enero de 2007. El primer ministro Ali Mohammed Ghedi hizo un llamamiento para que el país comenzara su desarme.

Intervención estadounidense

E En enero de 2007, los Estados Unidos intervinieron militarmente en el país por primera vez desde el despliegue de las Naciones Unidas en los años 1990 al bombardear posiciones islamistas en Ras Kamboni usando aviones AC-130, como parte de un esfuerzo por capturar o matar operativos de Al-Qaeda que se encontraban supuestamente infliltrados con fuerzas de la UTI. Reportes sin confirmar también indicaban que consultores estadounidenses habían estado presentes en el terreno con fuerzas Somalíes y Etíopes desde el principio de la guerra. Fuerzas navales también fueron desplegadas para evitar escapes por el mar, y la frontera con Kenya fue cerrada.

Insurgencia islamista y reaparición de luchas entre clanes

Si bien el UTI fue sacado del campo de batalla, sus tropas se dispersaron y comenzaron una guerra de guerrillas en contra de las fuerzas del GTS y etíopes. Al mismo tiempo, el final de la guerra fue seguido por la continuación de conflictos tribales pre-existentes.
Para ayudar a estabilizar la seguridad, una propuesta Misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM en inglés) fue autorizada para desplegar aproximadamente 8,000 fuerzas de paz en el país. Esta misión amplió las naciones que podían participar en relación a la primera misión propuesta por las naciones del Cuerno de Áfricade la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo. El grupo Islamista que lidera la insurgencia, conocido como Al-Shabaab, ha jurado oponerse a la presencia de tropas extranjeras.

miércoles, 6 de abril de 2016

Primera guerra civil liberiana

La Primera guerra civil liberiana fue un conflicto librado en Liberia de 1989 a 1996. Los diversos grupos armados que colaboraron por derribar la dictadura de Samuel Kanyon Doe terminaron por enfrentarse durante el posterior vacío de poder, la guerra tuvo terribles consecuencias humanas, sociales y económicas, llegando a afectar a sus vecinos, especialmente por el apoyo de NPFL al FRU de Sierra Leona.

Samuel Kanyon Doe

Origen del conflicto

Samuel Doe, el entonces presidente de Liberia, había asumido el poder tras una revuelta popular en 1980, pero la oposición en el extranjero a su régimen dictatorial condujo al colapso económico del país. Al principio, Doe aplastó a la oposición que todavía permanecía en Liberia, pero después de que su tribu Krahn comenzara a atacar otras tribus (en particular en el condado de Nimba) el conflicto civil pareció inevitable.
Charles Taylor, que había abandonado el gobierno de Doe, reunió a un grupo de rebeldes en Costa de Marfil. Más tarde se hizo conocido como dirigente del Frente Patriótico Nacional de Liberia (NPFL). Invadieron el Condado de Nimba el 24 de diciembre de 1989. El Ejército liberiano respondió contra la población entera de la región, atacando a civiles desarmados y quemando pueblos enteros. Muchos huyeron como refugiados para Guinea y Costa de Marfil, pero la oposición a Doe se prendió aún más. Prince Johnson tenía de su lado a Taylor en la invasión, pero pronto se dividió para formar su propia fuerza guerrillera, basada en la tribu Gio.

Descripción

Al comenzar la década de 1990, la guerra civil ya era un hecho. El NPFL de Taylor pronto controló gran parte de la geografía liberiana, mientras Johnson preparaba un ataque a Monrovia. El ECOWAS intentó persuadir a Doe a que renunciara al poder y permitiera regresar a los exiliados, pero a pesar de su posición débil (sitiado en su casa), se negó. Haciendo un breve viaje a la oficina central de ECOMOG, Doe fue capturado por las fuerzas rebeldes de Johnson el 9 de septiembre de 1990, y torturado antes de ser asesinado. El horrendo espectáculo fue grabado en vídeo y visto en noticias de todo el mundo.
La paz aún estaba distante cuando tanto Taylor como Johnson reclamaban el poder. El ECOMOG declaró un Gobierno Interino de Unidad Nacional (IGNU), con Amos Sawyer como su presidente, con el amplio apoyo de Johnson. Taylor atacó Monrovia en 1992, pero el ECOMOG reforzó la ciudad y negoció el Acuerdo de Cotonou, un tratado entre el NPFL, IGNU y los partidarios restantes de Doe (conocido como el Movimiento de Liberación Unido de Liberia para la Democracia o ULIMO). Un gobierno de coalición fue formado en agosto de 1993.
En septiembre de 1994, el Acuerdo Akosombo intentó sustituir la coalición por movimientos hacia un gobierno democrático, pero IGNU rechazó este. El Acuerdo de Abuja de agosto de 1995 finalmente consiguió esto, pero en el abril de 1996 el NPFL y ULIMO otra vez comenzaron a luchar en Monrovia, conduciendo a la evacuación de NGOs más internacional y la destrucción de la mayor parte de la ciudad.

Consecuencias

Las batallas fueron terminadas por una enmienda al Acuerdo de Abuja en agosto, estando de acuerdo con desarme y desmovilización hacia 1997 de 60.000 combatientes19 y elecciones en julio de aquel año. Charles Taylor formó el Partido Patriótico Nacional que ganó una mayoría grande y dejó el país bastante pacífico que los refugiados comenzaron a devolver. Pero otros líderes fueron obligados a dejar el país, y algunas fuerzas de ULIMO reformadas como los Liberianos Unidos para Reconciliación y Democracia (LURD). El LURD comenzó a luchar en el Condado Lofa con el objetivo de desestabilizar el gobierno y ganar el control de los campos de diamante locales, conduciendo a la Segunda guerra civil liberiana. Los años de enfrentamientos, conectados con el vuelo de la mayor parte de negocios, habían interrumpido la actividad económica formal. El malestar implícito manifestado durante finales de los años 1990 es emblemático en la decadencia económica nacional aguda y la venta frecuente de diamantes y madera a cambio de armas portátiles.

https://es.wikipedia.org/wiki/Samuel_Kanyon_Doe 

martes, 29 de enero de 2013

GUERRA EN MALI. Intervención militar en Malí

Dioncounda Traoré
La Intervención militar en Malí fue una operación llevada a cabo desde enero de 2013 por Francia y el gobierno deMalí en la Operación Serval en el norte de ese país con el apoyo de varios países africanos y occidentales, bajo el amparo de la ONU y con el objetivo de frenar el avance de rebeldes islamistas ligados a Al Qaeda y que desde 2012 gobiernan de facto el norte del país.
Hay que recordar que a fines del siglo XIX Malí se convirtió en colonia de Francia, sumándose al África Occidental Francesa con una parte de MauritaniaBurkina Faso y Níger. Este año es nuevamente intervenida por Francia con apoyo local.
Dicha operación finalizó el 13 de julio de 2014 y fue reemplazada por la Operación Barkhane en la zona del Sahel.
A pesar de los avances de la coalición liderada por Francia la situación en el norte del país sigue siendo incierta y las tropas de la ONU son víctimas de repetidos ataques quienes están bajo control total de la situación en Malí luego de la retirada de las tropas francesas en dicho país.




Mali, una guerra neocolonial
Escrito por Pere Ortega   
Viernes, 25 de Enero de 2013 12:03
Artículo publicado en La Directa
Francia ha iniciado en Mali una más de las múltiples intervenciones militares en la que fue su gran área de dominación colonial, la denominada hasta la independencia de 1960, África Occidental Francesa. Durante la descolonización, para salvaguardar sus intereses geoestratégicos en la región, Francia tejió unas estrechas relaciones políticas con las élites a quien entregó el poder.
De este modo, podía continuar ejerciendo el control de la zona apoyando a regímenes amigos y de paso preservar sus intereses económicos en esta área. A tal efecto, para ejercer ese dominio Francia diseminó instalaciones y fuerzas militares por muchos países de la región, Níger, Chad, Costa de Marfil, Burkina Faso y Senegal.
Por tanto, cuando François Hollande dice que la intervención militar en Mali está solamente vinculada a una actuación altruista para eliminar el peligro que representan los grupos armados yihadistas que controlan el Norte de Malí, evitar la guerra civil Norte-Sur y la desestabilización de todo el Oeste del Sahel está faltando a la verdad. Son argumentos espurios cuando las intervenciones militares en las ex colonias de África han sido una tónica habitual de los gobernantes del Elíseo. Recordemos que Nicolas Sarkozy inició su mandato, en 2008, con una intervención en Chad, lo hizo más tarde –en 2010–, en Costa de Marfil y después, en 2011 dirigiendo el ataque a la Libia de Gadafi. Ahora, Hollande, inicia su bautismo en el África francófona abanderando una guerra contra el terrorismo que le otorga un prestigio interno y externo devaluado por la crisis económica mientras esconde los intereses estratégicos de Francia en la región. ¿Y cuáles son estos? En primer lugar, los residentes franceses diseminados por toda esta inmensa área francófona que controlan gran parte de la economía de todo el Sahel occidental. Solo en Mali hay 6.000 residentes, unos ligados a la minería extractiva de numerosos recursos minerales, el más importante, el oro que se extrae en el sur del país, pero también aquellos otros ligados a la escasa industria local, las finanzas y el comercio de importaciones. Una segunda cuestión, apuntada en diversas fuentes, es la referida a las exploraciones que confirman la existencia de bolsas de hidrocarburos en el Norte de Malí.
Pero, el principal interés que tiene Francia en el Sahel occidental no está en el Norte de Malí, sino en los distintos países de la zona, donde están ubicadas varias industrias extractivas de fosfatos, gas y petróleo. De estas, la más importante está en Níger, a 180 km de la frontera de Malí donde están radicados importantes yacimientos de uranio. Níger, es el tercer productor y exportador mundial de uranio. Mineral explotado por dos empresas controladas por el gigante francés de la energía nuclear Areva, que extrae un 40% del uranio que abastecen los 59 reactores nucleares de Francia. Un mineral, el uranio, escaso y no renovable, que ha triplicado el precio en los mercados debido a la llegada del cenit en la producción del petróleo, con un continuo incremento de precios porque la demanda es superior a la oferta.
¿Un nuevo Afganistán?
Todas estas son razones suficientes para que Francia impidiera que esta región y el desguazado estado de Malí cayera en manos de los grupos salafistas que practican la yihad, donde conviven grupos dispares, desde los tuaregs de Ansar al-Din con 500 efectivos que demandan un nación tuareg en el norte de Mali; Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI), escindido del GIA (Grupo Islámico Armado) argelino, el grupo más numeroso con 1.500 efectivos y especializado en tráfico de armas y el secuestro de occidentales; y el Movimiento por la unidad y la Yihad de África del Oeste (Mujao), con 1.000 efectivos y enfrentado a AQMI.
Las guerras no suelen solucionar los conflictos, sino al contrario, generan nuevos. Este es el caso de la desestabilización del Norte del Sahel. La mayoría de estos combatientes provienen de la reciente guerra de Libia donde apoyaron a Gadafi, que fuertemente armados se refugiaron y apoderaron del Norte de Mali. Una vasta región de 830.000 km2, descuidada, mejor dicho, abandonada por el gobierno de Mali. Región reivindicada por los habitantes autóctonos, los tuaregs, que se agrupan en el Movimiento Nacional de Liberación de Azawad (MNLA), que reclaman una nación propia, la Azawad. Pueblo tuareg que, en el pasado, ha llevado a cabo múltiples conflictos con el gobierno de Bamako pero también con los diferentes Estados de la región. MNLA que a la vez se enfrenta a los grupos yihadistas que se han instalado en el Azawad.
La intervención militar de Francia en el Norte de Malí demuestra la miopía política, no sólo de Francia, sino también de los países de la Unión Europea, más preocupados por la seguridad de los franceses y europeos que habitan en la región que los problemas que afectan a la población autóctona. Una incompetencia de análisis de cuáles son los conflictos de la región del Sahel, donde hay unos países con estructuras de estado muy débiles, sin capacidad de controlar sus territorios y extensas fronteras, y tampoco en dar seguridad a la sus poblaciones. Así, una vez más, "Occidente" recurre a la intervención armada para resolver un conflicto que no acabará con las causas reales preexistentes. Causas que tenían solución si se hubiera actuado previamente con una acción mancomunada que combinara, ayuda al desarrollo, para dar satisfacción a las demandas de las poblaciones, y dotar de mecanismos de seguridad interna a los gobiernos de la región. Ahora el Norte del Sahel puede convertirse en un nuevo Afganistán.
http://www.centredelas.org/index.php?option=com_content&view=article&id=985:mali-una-guerra-neocolonial&catid=40:conflictes-i-guerres&Itemid=61&lang=es

http://www.centredelas.org/

https://es.wikipedia.org/wiki/Intervenci%C3%B3n_militar_en_Mal%C3%AD

jueves, 24 de enero de 2013

1996-97 Primera Guerra del Congo o Guerra civil en Zaire: Rebeldes Tutsis vs Gobierno Hutu.


La Primera Guerra del Congo (1996-1997) fue una guerra de 9 meses desarrollada en Zaire que tuvo el objetivo de derrocar al dictador nacionalista Mobutu (apoyado por EE. UU.). Las fuerzas opositoras a Mobutu fueron conducidas por el líder guerrillero Laurent-Désiré Kabila con apoyo de países vecinos (en especial Ruanda y Uganda). Alcanzada Kinshasha, Kabila se declaró presidente y cambio el nombre del país a República Democrática del Congo.
Mobutu Sese Seko en 1983.
Laurent-Désiré Kabila
Entre las causas de la guerra estaba la administración dictatorial anticomunista de Mobutu contraria a la democracia y a los movimientos sociales que provocó grandes masas rebeldes, así como su apoyo al genocidio de los tutsi. Elgenocidio de Ruanda se había producido en 1994, cuando los hutus masacraron a 800.000 tutsis. Mientras el dictador congoleño Mobutu dio apoyo a los hutus y posteriormente cuando los tutsis consiguieron el poder en Ruanda, Mobutu acogió a los autores del genocidio que huían, en total unas dos millones de personas contra los que los tutsis planeaban la venganza. Entonces las tropas del presidente ruandés Kagame entraron en el Congo, derrocaron a Mobutu, colocaron en el poder a Laurent Kabila y se dedicaron a la aniquilación de sus exterminadores.17
Acabada la guerra, la intención de Kabila de expulsar a las tropas ruandesas y ugandesas, el alzamiento de los sectores reaccionarios contrarios a Kabila junto a las promesas incumplidas de democratización harían estallar la enorme Segunda Guerra del Congo, que se inició el 2 de agosto de 1998 y que estuvo en el origen del genocidio congoleño.


 El genocidio en Ruanda y la llegada masiva de refugiados de ese país -entre los cuales se encontraban miles de miembros de las milicias responsables de gran parte de las matanzas- crearon un foco de tensión en el este de Zaire.
La llegada al poder en Ruanda de la guerrilla del FPR  llevó a varios países occidentales, como Francia, a disminuir la presión sobre Mobutu, nuevamente considerado como un aliado potencial, tras la victoria de los "tutsis angloparlantes" en el país vecino. Esto reforzó el poder del presidente, facilitando el nombramiento de Joseph Kengo Wa Dondo como primer ministro, quien fue inmediatamente cuestionado por la oposición.
El anuncio, a mediados de 1995, de que el gobierno de transición permanecería en funciones por dos años más, provocó una nueva ola de protestas. A fines de julio, los enfrentamientos entre policías y manifestantes que reclamaban el nombramiento de Tshisekedi como primer ministro dejaron un saldo de diez muertos.
La tensión aumentó en 1996, después de que milicianos ruandeses, apoyados por soldados zaireños, iniciaron una "purificación étnica" en la región este de Masisi, expulsando y matando a tutsis que vivían desde generaciones en esta zona de Zaire.
En noviembre y diciembre de ese año el conflicto entre grupos armados tutsis y los restos del ejército ruandés (de mayoría hutu) llegaron a adquirir la magnitud de una guerra civil. El enfrentamiento se amplió con la participación de las fuerzas gubernamentales, dispuestas a frenar el avance de los rebeldes que llegaron incluso a capturar varias ciudades del este del país. El conflicto cuestionó finalmente al régimen de Mobutu cuando diversas fuerzas opositoras se unificaron en una alianza dirigida por el veterano rebelde Laurent Kabila. Convaleciente en Suiza desde hacía cuatro meses, Mobutu volvió en diciembre para enfrentar la situación. Después de unas semanas de permanencia en el país y tras decretar un aumento general de sueldos para el ejército, el presidente zaireño retornó a Suiza sin lograr finalizar el conflicto.
En los primeros meses de 1997, las fuerzas opositoras conquistaron con facilidad casi la totalidad del país y una serie de estados --Sudáfrica, Estados Unidos, Francia y Bégica entre ellos-- intentaron mediar para buscar una solución pacífica al conflicto. Nelson Mandela en persona logró que Mobutu y Kabila se encontrasen en un barco en aguas internacionales para negociar una transición. Pero para la alianza opositora la única solución era la retirada del anciano presidente del poder. El 16 de mayo Mobutu salió del país rumbo a Marruecos y al día siguiente las tropas opositoras entraron en la capital. El nuevo gobierno cambió el nombre de Zaire por el antiguo de República Democrática del Congo y anunció una serie de medidas de recuperación

sábado, 29 de octubre de 2011

Guerra de Libia de 2011


La rebelión en Libia de 2011, llamada también en algunos medios de comunicación Guerra civil libia, fueron una serie de enfrentamientos ocurridos en ese país a partir de febrero de 2011 entre el régimen de Muamar el Gadafi y sus opositores, en el contexto de las protestas en el mundo árabe en 2011. La represión de las manifestaciones y protestas, en la que el régimen de Gadafi llegó a hacer uso de la aviación, y el control de algunas ciudades por los manifestantes, derivó en un enfrentamiento armado. Posteriormente al estallido del conflicto intervino una alianza de países amparados en una resolución de Naciones Unidas, a raíz de que se confirmase que las medidas tomadas por el gobierno libio para recuperar el control del país atentaban contra los derechos civiles y la seguridad de la población civil.
Muamar el Gadafi


Nicolás Sarcozy

Las primeras manifestaciones con demandas de reformas políticas y económicas contra el régimen de Gadafi, que llevaba 41 años en el poder, convocadas en Internet por un grupo de jóvenes bajo el lema «Revuelta del 17 de febrero: Día de la ira en Libia», se precipitaron con la detención el día 15 en Bengasi de Fethi Tarbel, abogado defensor de presos de conciencia acusado por la policía de haber propagado el rumor de un incendio provocado en la cárcel de Abu Salim. El choque entre policías y manifestantes que reclamaban la liberación de los presos dejó un saldo tres muertos y 38 heridos, en su mayoría agentes de la policía.42 Las manifestaciones fueron creciendo en magnitud siendo reprimidas fuertemente por el régimen, superando en pocos días según algunas fuentes los cuarenta muertos. El 18 en Al Bayda, donde en los días previos varios manifestantes habían muerto a manos de la policía, dos de sus miembros que trataban de dispersar a los manifestantes fueron capturados por estos y ahorcados. Las protestas, ante la intransigencia gubernamental y la brutal represión, degeneraron en una revuelta que se extendió rápidamente por la Cirenaica, la parte oriental del país, tradicionalmente hostil a Gadafi. Gran parte del ejército en esta zona se unió a los opositores, mientras los leales al régimen abandonaron las armas y los cuarteles.
Pese a las barreras impuestas por el régimen en las comunicaciones, diversos medios internacionales informaron de presuntas acciones de represión extrema, incluyendo bombardeos indiscriminados en las ciudades por parte de la fuerza aérea. Hacia finales de febrero algunas ciudades de la zona occidental del país cayeron también bajo el control de los contrarios a Gadafi, quedando Trípoli, la capital del país, rodeada de ciudades controladas por los manifestantes.
La cercanía de los opositores hizo que las fuerzas leales al régimen redoblaran sus ataques contra estas ciudades para recuperarlas, causando numerosas bajas incluso en la capital, donde también tenían lugar manifestaciones de envergadura Los rebeldes, apoyados por soldados y políticos desertores, organizaron el Consejo Nacional de Transición con sede en Bengasi estableciendo un gobierno paralelo en las zonas fuera del dominio de Gadafi.
El ejército gadafista, que había estado a la defensiva, empezó una ofensiva en el este y en el oeste, cambiando la situación a principios de marzo. A partir del día 5 de marzo las fuerzas del régimen consiguieron recuperar diversas ciudades principalmente en el oeste y la costa central del país. A partir de ese momento, las tropas de Gadafi tomaron la iniciativa, asediando Bengasi y Misurata, las principales ciudades bajo dominio opositor
A nivel internacional, la crisis en Libia tuvo impacto en la economía: el euro bajó y el precio del petróleo aumentó hasta niveles superiores a los 110 dólares Miles de libios y de ciudadanos extranjeros residentes en el país huyeron del conflicto hacia países vecinos, generando una crisis humanitaria.
La mayoría de los gobiernos occidentales manifestaron de inmediato un fuerte rechazo al gobierno de Gadafi y sus medidas represivas, exigiendo su renuncia. La Liga Árabe suspendió la membresía de Libia y apoyó el establecimiento de una zona de exclusión aérea contra dicho gobierno.
El 26 de febrero de 2011, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas emitió la Resolución 1970 advirtiendo a Muamar el Gadafi que los medios de represión empleados podría considerarse como crímenes de lesa humanidad. Al mismo tiempo la resolución imponía sanciones al gobierno libio y sus dirigentes. El 17 de marzo de 2011 el Consejo de Seguridad mediante la Resolución 1973 declaró el establecimiento de una zona de exclusión aérea autorizando a los Estados miembros de la ONU el uso de «todas las medidas que sean necesarias» para proteger a la población civil de Libia, con exclusión expresa del uso de fuerzas de ocupación en cualquier lugar del territorio.
En los primeros cuatro meses de guerra civil, según el jefe de una delegación del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, se habrían producido entre diez y quince mil muertos en ambos bandos, constatándose casos de violencia sexual y crímenes de guerra cometidos por las fuerzas leales a Gadafi.

http://es.wikipedia.org/wiki/Rebeli%C3%B3n_en_Libia_de_2011
 http://www.insurgente.org/index.php?option=com_content&view=article&id=9078:despues-de-la-muerte-de-gadafi-revolucion-y-contrarrevolucion-en-libia-&catid=101:africa&Itemid=533

jueves, 7 de julio de 2011

1990-97-Guerra Civil Ruandesa- GUERRA CIVIL ENTRE TUTSIS Y HUTUS EN RUANDA, AFRICA


La Guerra Civil de Ruanda fue un conflicto interno de este país de África Central, en el cual se enfrentaron los rebeldes del Frente Patriótico Ruandés (FPR) contra las fuerzas gubernamentales del presidente Juvénal Habyarimana.
Juvénal Habyarimana.
Las hostilidades comenzaron el 1 de octubre de 1990 con la ofensiva del FPR. La firma de los Acuerdos de Arusha el4 de agosto de 1993 detuvo unos meses los enfrentamientos mientras se definía un nuevo gobierno,2 aunque la violencia continuaba latente.

Sin embargo, el asesinato de Habyarimana en abril de 1994 fue el detonante del Genocidio de Ruanda, cuya cifra de muertos se estima en 800.000 personas Las causas compartidas tanto de la guerra como del genocidio han llevado a varios estudiosos a afirmar que los asesinatos en masa de civiles fueron un resurgir del conflicto militar y no una nueva fase del conflicto étnico. El FPR retomó su ofensiva hasta lograr el control total del país. Fue entonces cuando el gobierno hutu en el exilio utilizó los campos de refugiados que se habían creado en países limítrofes para desestabilizar el nuevo gobierno del FPR. La intervención del FPR y de sus fuerzas paramilitares desencadenaron la Primera Guerra del Congo (1996–1997) la cual a su vez condujo a la Segunda Guerra del Congo(1998–2003), conflictos en los cuales las fuerzas hutus aspiraban a recuperar el control de Ruanda. Mientras que la guerra civil terminó oficialmente en 1993, parte de la historiografía mantiene que el conflicto terminó realmente en1994 con la captura de Kigali, o bien con el desmantelamiento de los campos de refugiados en 1996. La presencia de pequeños grupos rebeldes a lo largo de la frontera ruandesa es también otro elemento que ha sido utilizado para afirmar que el conflicto civil no ha terminado, sino que sigue en curso aunque en estado latente.



Con la muerte de los Presidentes hutus de Ruanda y Burundi el 6 de abril de 1994 en un atentado contra el avión en el que viajaban, se reanudó la guerra civil que había comenzado en 1990 con la ofensiva del FPR desde Uganda contra el gobierno de Habyarimana. El gobierno ruandés planificó el genocidio de un millón de personas, la mayoría tutsis aunque también hutus moderados partidarios de compartir el poder, ejecutado por el ejército y las milicias interahamwe. Estas matanzas provocaron el desplazamiento de 2 millones de ruandeses dentro y fuera de sus fronteras. La contraofensiva del FPR consiguió invertir la balanza, al colocarse en el poder y provocar la huida masiva de población hutu, facilitada por la "operación turquesa", orquestada por Francia para abrir un corredor hacia Zaire, que permitió la huida, junto con la población, de los responsables del genocidio. En los años posteriores se estableció una calma relativa, interrumpida por diversas incursiones hutus desde el exilio zaireño, hasta que el conflicto iniciado en octubre de 1996 en Zaire Oriental ha avivado las tensiones y ha impulsado el retorno de un millón de refugiados a Ruanda, generando nuevos problemas relativos a la superpoblación y escasez de recursos. (1996, ONU; CIP)El genocidio de 1994 provocó más de 1 millón de víctimas, incluídos mujeres y niños. Las masacres fueron perpetradas por las extremistas milicias hutus interahamwe e impuzamugambi y las Fuerzas Armadas Ruandesas. La minoría étnica de los twas, en algunas ocasiones participó en las matanzas, pero principalmente fue víctima de los ataques de ambos bandos, que ocasionaron el asesinato de miles de twas. La guerra civil trajo consigo graves violaciones de los derechos humanos. Se estima que entre 250.000 y 500.000 mujeres fueron violadas, sufrieron injurias, enfermedades venéreas, así como problemas psicológicos y exclusión social. Los niños también fueron objetivo militar. Muchos niños nacidos de parejas hutu-tutsi fueron asesinados por sus padres, bajo presión de las milicias radicales. Alrededor del 96% de los supervivientes, testigos de torturas y matanzas de familiares y amigos, sufrieron graves traumas psicológicos. A finales de 1995, en Ruanda había 47.000 huérfanos.
El final de la guerra civil y la victoria del FPR en julio de 1994 provocó el retorno de 700.000 refugiados tutsis a Ruanda y el exilio de casi un millón y medio de hutus a los países vecinos. El conflicto iniciado en octubre de 1996 en Zaire Oriental ha originado el retorno de casi un millón de ruandeses a su país de origen y la huida a otros Estados como Burundi, Tanzania, Uganda y Zambia. A finales de enero de 1997, aún permanecían en Zaire aproximadamente 300.000 refugiados ruandeses, pero los retornos aún proseguían (1997, ACNUR; CIP)

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