Felipe V de Borbón, llamado el Animoso (Versalles, 19 de diciembre de 1683-Madrid, 9 de julio de 1746), fue rey de España desde el 16 de noviembre de 1700 hasta su muerte en 1746, con una breve interrupción (comprendida entre el 16 de enero y el 5 de septiembre de 1724), por causa de la abdicación en su hijo Luis I, prematuramente fallecido el 31 de agosto de 1724.
Tratado de Viena.
![]() |
| Felipe V de España |
Guerra de sucesión española.
Fue un conflictointernacional que duró desde 1701hasta la firma del tratado de Utrecht en 1713 que tuvo como causa fundamental la muerte sin descendencia de Carlos II de España, último representante de la Casa de Habsburgo, y que dejó como principal consecuencia la instauración de la Casa de Borbón en el trono de España.
Asedio de Barcelona. 1714.
El asedio continuó durante dos meses (previamente había sufrido nueve meses de dudoso bloqueo marítimo). El 11 de septiembre de 1714 el mariscal de Berwick ordenó el asalto; la defensa de los catalanes fue «obstinada y feroz»
Toma de Mallorca. 1715.
Guerra de la cuádruple alianza.
Comenzó con el enfrentamiento de Cerdeña. Fue un conflicto bélico que tuvo lugar entre 1717 y 1721 en Europa y que enfrentó a la Monarquía de España de Felipe V con la Cuádruple Alianza, una coalición formada por el Sacro Imperio Romano Germánico, la Monarquía de Francia, el Reino Unido de Gran Bretaña y las Provincias Unidas de los Países Bajos. La guerra se produjo como resultado de las ambiciones territoriales y dinásticas en Italia del rey Felipe V de España y de su segunda esposa, Isabel de Farnesio
Tratado de Viena.
El tratado de Viena de 1725 fue firmado por el emperador Carlos VI y Felipe V de España. Según los términos del acuerdo Carlos VI renunciaba a sus aspiraciones al trono español mantenidas durante la Guerra de Sucesión Española, mientras Felipe V renunciaba a los territorios del Imperio en Italia y los Países Bajos.
Según la historiadora Janine Fayard el sobrenombre de “el animoso” tiene una cierta carga de ironía porque a Felipe V le aburrían los asuntos de gobierno y no sabía divertirse y durante toda su vida –sobre todo al final– estuvo "preso de una profunda melancolía patológica". "Sólo la guerra lo sacó por breves momentos de su apatía congénita, lo que le valió el sobrenombre de «animoso». Toda su vida estuvo dominado por sus familiares. Pronto aparecieron caricaturas alusivas. Una de ellas lo muestra guiado por el cardenal Portocarrero y el embajador de Francia, marqués de Harcourt, con esta inscripción: «Anda, niño, anda porque el cardenal lo manda»"

No hay comentarios:
Publicar un comentario