sábado, 19 de abril de 2014

Baldur von Schirach



Baldur von Schirach
Baldur Benedickt von Schirach (Berlín, 9 de mayo de 1907  Kröv, 8 de agosto de 1974) fue un dirigente nazi, líder de las Juventudes Hitlerianas, Gauleiter y Reichsstatthalter('gobernador del Reich') de Viena. En los juicios de Núremberg, aunque fue uno de los acusados que declaró sentirse arrepentido, fue condenado a 20 años en la prisión de Spandau como culpable de crímenes de guerra.
Schirach se hizo miembro de un Wehrjugendgruppe (grupo de cadetes militares) a la edad de 10 años y en 1925 se afilió al NSDAP, el Partido nazi. Algunos historiadores sostienen la tesis de que Schirach era homosexual, mientras que otros defienden que siempre fue bisexual.2
Pronto se ganó el respeto de Hitler y fue trasladado a Múnich para ser nombrado en 1929 jefe de la Nationalsozialistischer Deutscher Studentenbund (NSDStB, Unión Estudiantil Nacionalsocialista). En 1931 fue nombrado Reichsjugendführer (líder de la juventud) en el NSDAP y en 1933 tomó el mando de las Juventudes Hitlerianas, con el rango deGruppenführer en las SA. En estos primeros tiempos tuvo una intensa actividad como autor de numerosas publicaciones, así como un mecenas de las artes.3 Iniciada la Segunda Guerra Mundial, en 1940 Schirach se alistó en el ejército y sirvió durante un corto periodo en la campaña de Francia antes de ser llamado de nuevo. Durante la contienda, el matrimonio Schirach tuvo serias discrepancias con Hitler y fueron expulsados de su círculo social íntimo. Debido a esto, perdió el mando de las Juventudes Hitlerianas en favor deArthur Axmann, aunque más tarde Hitler le nombró Gauleiter (o Reichsstatthalter) de Viena, cargo que desempeñó hasta el final de la guerra.4 A pesar de que hacia 1943 había caído totalmente en desgracia, mantuvo sus puestos políticos hasta el final de la contienda.
Con el final de la contienda Schirach fue detenido en 1945 y juzgado junto a otros oficiales nazis en los Juicios de Núremberg. Schirach, de acuerdo a sus memorias (Yo creí en Hitler), sí tuvo conocimiento de la «solución final», especialmente dirigida contra los judíos y llevada a cabo en los campos de exterminio. Ante el tribunal, Schirach declaró textualmente:
Ha sido éste el mayor y más satánico genocidio de la historia del mundo... Quien ordenó las muertes fue Adolf Hitler. Él y Himmler fueron conjuntamente los prácticos autores de este crimen que seguirá siendo para siempre una mancha vergonzosa sobre nuestra historia. Pero la juventud alemana es inocente de lo que Hitler hizo a los pueblos alemán y judío. Nada sabía del exterminio de los hebreos y no quiso semejante crimen. Es culpa mía, que asumo ante Dios y nuestra nación, haber educado a la juventud alemana en la fe en Hitler, el hombre que juzgué intachable y que resultó ser un asesino de millones de seres humanos. Yo creí en Hitler; eso es todo lo que puedo decir como exculpación. Yo soy el único culpable; la juventud alemana es inocente porque creció en un Estado antisemita en el que era ley la política racista. Pero el hecho de que fuera posible un Auschwitz hace obligado el final de la política racista y del antisemitismo. Quien tras Auschwitz pueda seguir manteniéndoles, se hace a si mismo culpable... Declaro que la política racista de Hitler fue un crimen que llevó a la destrucción de cinco millones de judíos y la vergüenza del pueblo alemán.
Schirach cuenta que, al tomar asiento tras la declaración, Fritz Sauckel le estrechó la mano y Erich Raeder le confirmó: «¡Tiene usted toda la razón!» 




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