miércoles, 25 de febrero de 2015

Krupp



 Las tres ruedas de ferrocarril entrelazadas de Krupp.

Thyssenkrupp es un conglomerado industrial y tecnológico alemán líder en fundición de acero, bienes de equipo e ingeniería. En España, opera con divisiones clave como Materials Ibérica (materiales y plásticos) y TK Elevator (su antigua división de ascensores, ahora independiente), con una importante planta de I+D+I en Móstoles (Madrid).

Krupp es el apellido de una familia de industriales alemanes de los siglos XIX y XX, que creó con el consorcio Krupp la mayor empresa de Europa en su época. En 1999, Krupp se fusionó con Thyssen AG, formando el grupo empresarial ThyssenKrupp AG.

 

 

El éxito de las empresas fundadas por Friedrich Krupp y llevadas a su florecimiento comercial por su hijo Alfred (de quien heredaría Friedrich Alfred Krupp), así como el gran tamaño de las fábricas Krupp, forjaron decisivamente la imagen de la ciudad de Essen desde la segunda industrialización alemana hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial. En 1914, Alemania era la nación industrial más poderosa de Europa. El epítome de su industria podría estar en la firma Krupp, cuya primera fábrica fue construida en Essen. En 1902, la fábrica sola se había convertido en una gran ciudad con sus propias calles, su propia fuerza de policía, bomberos y leyes de tránsito. Había 150 kilómetros de ferrocarril, 60 edificios de fábricas diferentes, 8.500 máquinas de herramientas, siete estaciones eléctricas, 140 kilómetros de cable subterráneo y 46 kilómetros en superficie

Los Krupp se relacionaron estrechamente (salvo durante la República de Weimar) con todos los gobernantes alemanes, desde Guillermo I hasta Konrad Adenauer. Las armas producidas por ellos protagonizaron las guerras europeas desde 1866 hasta 1945.

Dinastía

  1. Amalie Krupp (1732-1810)
  2. Friedrich Krupp (1787-1826), fundador de la empresa
  3. Alfred Krupp (1812-1887), "El rey de los cañones"
  4. Friedrich Alfred Krupp (1854-1902), casado con Margarethe Krupp, de soltera Freiin (aprox. baronesa) von Ende (1854-1931)
  5. Bertha Krupp (1886-1957), casada con Gustav Krupp von Bohlen und Halbach (1870-1950)
  6. Alfred Krupp von Bohlen und Halbach (1907-1967), "El último Krupp"
  7. Arndt von Bohlen und Halbach (1938-1986) (renunció a sus derechos en favor de la fundación 1966)

Otros miembros importantes de la familia:

Sin parentesco con los Krupp, pero unido en su día en estrecha relación con Alfried Krupp von Bohlen und Halbach y decisivo en el destino de la empresa en la segunda mitad del siglo XX, se encuentra Berthold Beitz, antiguo delegado general de Alfried Krupp y hasta hoy (2005) presidente del patronato de la fundación Alfred Krupp von Bohlen und Halbach-Stiftung y el mayor (2005) accionista del consorcio ThyssenKrupp, mientras que Alexander Schoeller fue el socio en la creación de las empresas austríacas.

http://es.wikipedia.org/wiki/Krupp

 

Durante las dos guerras mundiales, la dinastía Krupp estuvo liderada por dos figuras clave que transformaron la empresa en la fábrica de armas definitiva de Alemania. Lo curioso de esta historia es que el apellido "Krupp" era tan sumamente valioso para el Estado alemán que se llegó a decretar una ley especial solo para que no se perdiera.

Los dos grandes responsables:

1. Primera Guerra Mundial: Gustav Krupp von Bohlen und Halbach

Durante la Gran Guerra, el hombre al frente no era un Krupp de nacimiento, sino un diplomático que se casó con Bertha Krupp (la heredera legítima del imperio). El mismísimo káiser Guillermo II intervino en la boda y autorizó a Gustav a usar el apellido Krupp para mantener el linaje comercial.

·        Su papel: Bajo su dirección, la empresa se convirtió en el principal proveedor de artillería pesada del Imperio Alemán.

·        Sus "creaciones" más célebres: Desarrolló el famoso cañón "Gran Bertha" (bautizado así en honor a su esposa), un obús monstruoso que destruyó los fuertes belgas y franceses, y el Cañón de París, capaz de bombardear la capital francesa desde una distancia inaudita de más de 100 kilómetros.

2. Segunda Guerra Mundial: Alfried Krupp von Bohlen und Halbach

Él es el verdadero responsable de la época más oscura y criminal de la compañía. Era el hijo primogénito de Gustav y Bertha. En 1943, Adolf Hitler promulgó la Lex Krupp (Ley Krupp), un decreto exclusivo que convirtió a la empresa de nuevo en una propiedad familiar de un solo dueño y eximió a Alfried de pagar impuestos de sucesión para asegurar que el motor armamentístico nazi no se fragmentara.

·        El horror del trabajo forzado: Alfried fue un ferviente seguidor del régimen nazi y miembro de las SS. Bajo su mando directo, Krupp integró de forma sistemática el trabajo esclavo en su cadena de producción. Utilizó a más de 100.000 personas, incluyendo prisioneros de guerra, civiles de los territorios ocupados y prisioneros judíos de los campos de concentración.

·        Fábricas en los campos: Llegó a construir una fábrica de fusibles justo al lado del campo de concentración de Auschwitz, donde las mujeres judías eran explotadas hasta la muerte en condiciones de desnutrición y maltrato brutales.

El Juicio de Núremberg y una impunidad indignante

Al terminar la guerra, Alfried Krupp fue arrestado por los aliados. En un principio, se quería juzgar a su padre, Gustav, pero este ya estaba muy anciano y senil, por lo que Alfried ocupó su lugar en el banquillo en el Juicio Krupp (uno de los juicios posteriores de Núremberg) en 1947.

Fue condenado a 12 años de prisión por crímenes contra la humanidad (por el empleo de mano de obra esclava) y por expolio de bienes en los países ocupados. Además, el tribunal ordenó la confiscación de todos sus bienes.

El giro de la Guerra Fría: Alfried Krupp cumplió menos de tres años de condena. En 1951, en el contexto de la Guerra Fría, las tensiones entre EE. UU. y la Unión Soviética hicieron que los estadounidenses decidieran que necesitaban reconstruir la economía de la Alemania Occidental a toda costa. El alto comisionado estadounidense, John J. McCloy, indultó a Alfried Krupp, le restituyó toda su inmensa fortuna y le devolvió el control de la empresa.

Alfried volvió a dirigir la compañía hasta su muerte en 1967, lavando la imagen de la empresa hacia la industria civil (acero, maquinaria pesada), que es la base de la multinacional que hoy conocemos como ThyssenKrupp.

el marido de la baronesa thissen tiene algo que ver con la familia tishen krupp?

¡Sí, totalmente! De hecho, diste en el clavo con el apellido. El marido de la baronesa Thyssen (Carmen "Tita" Cervera) era el famoso coleccionista de arte Hans Heinrich von Thyssen-Bornemisza, y pertenecía directamente al corazón de la dinastía industrial que dio origen a la mitad de ese gigante empresarial.

Para entender el árbol genealógico y cómo se conecta todo, hay que aclarar un detalle: Krupp y Thyssen eran dos familias y dos empresas rivales distintas que no se fusionaron hasta muchísimo después (en 1999). El barón Thyssen pertenecía a la rama Thyssen.

Así se conecta el marido de la baronesa con el imperio del acero y las armas:

El abuelo: El fundador del imperio

El imperio lo levantó el abuelo del barón, August Thyssen. A finales del siglo XIX y principios del XX, este hombre creó uno de los conglomerados de minería, siderurgia y fundición de acero más grandes de Alemania y de Europa. Era el gran rival de los Krupp.

El padre: El Barón original y la división familiar

Cuando el fundador murió, el imperio Thyssen se dividió principalmente entre sus dos hijos, y aquí es donde la historia se abre en dos caminos muy diferentes:

·        El hermano mayor (Fritz Thyssen): Se quedó con la gestión de las empresas en Alemania. Tristemente, pasó a la historia por ser uno de los grandes financieros industriales que apoyó económicamente a Adolf Hitler en su ascenso al poder (aunque años después se arrepintió, criticó al régimen y terminó él mismo en un campo de concentración).

·        El hermano menor (Heinrich von Thyssen-Bornemisza): Este era el padre del marido de Tita Cervera. Él no quería saber nada de la gestión directa en Alemania, se casó con una baronesa húngara (de ahí el título de barón y el apellido Bornemisza), adoptó la nacionalidad húngara y se dedicó a heredar la inmensa fortuna familiar y a gastarla en lo que se convirtió en su gran pasión: comprar arte.

El marido de la baronesa: Hans Heinrich (Heini)

El barón Hans Heinrich (nacido en los Países Bajos y ciudadano suizo) heredó tanto los negocios industriales de su padre como la espectacular colección de pinturas que este había empezado a reunir en su residencia de Lugano (Suiza).

Aunque él no gestionaba las fábricas de acero en Alemania al día a día (de eso se encargaba la otra rama de la familia), su inmensa fortuna y su estatus de multimillonario global provenían directamente de los dividendos y el patrimonio generado por las industrias siderúrgicas Thyssen.

El destino de la empresa y los cuadros: Mientras la rama empresarial familiar alemana seguía su curso —y terminó fusionándose en 1999 con sus eternos rivales para formar ThyssenKrupp—, el barón se centró en expandir la colección de arte.

Cuando se casó con Carmen Cervera en 1985, ella fue clave para convencerlo de que la colección no se vendiera por piezas entre sus herederos, sino que buscara un hogar definitivo. Gracias a esas negociaciones, el Gobierno de España compró el grueso de la colección, lo que dio origen al famoso Museo Nacional Thyssen-Bornemisza en Madrid.

Así que, en resumen: el dinero que financió algunas de las obras de arte más bellas que hoy se pueden ver en Madrid salió originalmente de las chimeneas, las minas y las fundiciones de acero de una de las dinastías industriales más poderosas y controvertidas de Alemania.

August Thyssen levanto el imperio o fue Gustav Krupp von Bohlen und Halbach?

¡Fueron los dos, pero cada uno levantó su propio imperio independiente! Eran los dos grandes titanes rivales del acero en Alemania.

Para que no haya confusión con los nombres, la clave es que Thyssen y Krupp eran dos familias y dos empresas totalmente distintas y competidoras. Ninguno de los dos creó la empresa del otro. Lo que ocurrió es que casi un siglo después, en 1999, ambas megacompañías se fusionaron para formar el gigante actual que hoy conocemos como ThyssenKrupp.

Mira cómo se repartieron el tablero de la historia:

1. El Imperio Thyssen: Levantado por August Thyssen

·        Quién fue: El abuelo del marido de la baronesa Thyssen.

·        Su logro: Él fue un emprendedor e industrial hecho a sí mismo. A finales del siglo XIX (hacia 1871), fundó su propia fundición de acero y empezó a expandirse agresivamente comprando minas de carbón, astilleros y fábricas de maquinaria pesada en la región del Ruhr. Se ganó el apodo del "Rey del Acero". Su imperio estaba enfocado originalmente en la infraestructura, la siderurgia y la gran industria pesada.

2. El Imperio Krupp: Dirigido por Gustav Krupp (y su familia)

·        Quién fue: El diplomático que se casó con la heredera de los Krupp y del que hablábamos antes.

·        Su logro: La dinastía Krupp ya existía mucho antes que los Thyssen (venían fabricando acero desde principios del siglo XIX). Lo que hizo Gustav Krupp von Bohlen und Halbach fue tomar las riendas de ese imperio familiar preexistente a partir de 1906 y transformarlo en la mayor fábrica de armas y artillería del mundo durante la Primera Guerra Mundial.

En resumen: August Thyssen creó el imperio Thyssen desde cero con el acero y la minería, mientras que Gustav Krupp expandió y militarizó el imperio Krupp que ya pertenecía a la familia de su esposa. Eran los dos grandes "reyes" de la industria pesada alemana, compitiendo cara a cara hasta que sus legados se unieron a finales del siglo XX.

entonces a los thissen no se le puede responsabilizar de la venta de armas

A decir verdad, sí que se les puede responsabilizar, y bastante. Aunque Krupp fuera la fábrica de armas por excelencia (el "armero de Alemania"), la familia Thyssen jugó un papel absolutamente crucial en la maquinaria de guerra de ambas guerras mundiales.

No fabricaban los cañones finales como Krupp, pero sin su acero, su carbón y sus fábricas, esas armas jamás habrían existido.

El nivel de implicación de los Thyssen en el negocio de la guerra se divide de la siguiente manera:

1. Primera Guerra Mundial: Armas y munición en masa

Bajo la dirección del propio patriarca, August Thyssen, y de su hijo mayor, Fritz, el imperio Thyssen se volcó por completo en el esfuerzo bélico alemán. Sus fundiciones se adaptaron para fabricar blindajes para barcos de guerra, proyectiles de artillería, bombas y todo tipo de munición para el ejército del káiser. Se enriquecieron enormemente con el conflicto, lo que convirtió a los Thyssen en una de las familias más ricas del planeta.

2. Segunda Guerra Mundial: Fritz Thyssen y la financiación de Hitler

Aquí la historia se vuelve mucho más oscura, y el protagonista es Fritz Thyssen (el tío del marido de la baronesa), quien se había quedado con las empresas en Alemania.

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El padrino financiero: Fritz Thyssen fue uno de los poquísimos grandes industriales alemanes que financió a Adolf Hitler desde los años 20, cuando el partido nazi era aún un grupo marginal. Le dio cientos de miles de marcos y llegó a organizar reuniones clave entre Hitler y otros multimillonarios para convencerlos de que apoyaran su ascenso al poder, buscando que el nazismo frenara a los comunistas y protegiera sus fábricas.

·        El acero de la Blitzkrieg: Durante los primeros años del régimen, las acerías de los Thyssen (reunidas en el gigantesco monopolio Vereinigte Stahlwerke) proveyeron el acero fundamental para la reconstrucción del ejército alemán, los tanques de la Blitzkrieg (Guerra Relámpago) y la infraestructura nazi.

·        Mano de obra esclava: Al igual que Krupp, las fábricas del grupo Thyssen explotaron a miles de trabajadores forzados, prisioneros de guerra y personas enviadas desde los campos de concentración en condiciones infrahumanas.

El "arrepentimiento" tardío de Fritz

La historia de Fritz Thyssen tiene un giro peculiar. A finales de 1939, horrorizado por la persecución a los judíos, los brutales métodos de la Gestapo y, sobre todo, por la invasión de Polonia (que desató la Segunda Guerra Mundial), Fritz rompió públicamente con Hitler.

Huyó a Suiza y luego a Francia, enviando una carta de protesta al régimen. Sin embargo, los nazis confiscaron todas sus empresas en Alemania, y cuando Francia fue invadida en 1940, la Gestapo lo capturó. Pasó el resto de la guerra encerrado en un sanatorio mental y luego en campos de concentración como Dachau junto a su esposa.

Al terminar la guerra, un tribunal de desnazificación lo condenó como "nazi menor" por haber sido el responsable directo de aupar a Hitler al poder en primer lugar.

 

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