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| Las tres ruedas de ferrocarril entrelazadas de Krupp. |
Thyssenkrupp es un conglomerado
industrial y tecnológico alemán líder en fundición de acero, bienes de equipo e
ingeniería. En España, opera con divisiones clave como Materials Ibérica (materiales y plásticos) y TK Elevator (su antigua división de
ascensores, ahora independiente), con una importante planta de I+D+I en
Móstoles (Madrid).
Krupp es el
apellido de una familia de industriales alemanes
de los siglos XIX y XX, que creó con el
consorcio Krupp la mayor empresa de Europa en su época.
En 1999, Krupp se fusionó con
Thyssen AG, formando el grupo empresarial ThyssenKrupp AG.
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Los Krupp se relacionaron estrechamente (salvo durante la República de Weimar)
con todos los gobernantes alemanes, desde Guillermo I hasta Konrad Adenauer.
Las armas producidas por ellos
protagonizaron las guerras europeas
desde 1866 hasta 1945.
Dinastía
- Amalie Krupp (1732-1810)
- Friedrich Krupp (1787-1826),
fundador de la empresa
- Alfred
Krupp (1812-1887), "El rey de los cañones"
- Friedrich Alfred
Krupp (1854-1902), casado con Margarethe
Krupp, de soltera Freiin (aprox. baronesa) von Ende (1854-1931)
- Bertha Krupp (1886-1957), casada
con Gustav Krupp von Bohlen und
Halbach (1870-1950)
- Alfred Krupp von Bohlen und Halbach (1907-1967),
"El último Krupp"
- Arndt von Bohlen und Halbach (1938-1986)
(renunció a sus derechos en favor de la fundación 1966)
Otros miembros importantes de la familia:
- Hermann
Krupp (1814-1879), hermano de Alfred Krupp, fundador de
la Berndorfer Metallwarenfabrik en Berndorf, Baja Austria
- Arthur
Krupp (1856-1938), empresario y parte esencial en la
formación de Berndorf.
Sin parentesco con los Krupp, pero unido en su día en estrecha relación con
Alfried Krupp von Bohlen und Halbach y decisivo en el destino de la empresa en
la segunda mitad del siglo XX, se encuentra Berthold Beitz,
antiguo delegado general de Alfried Krupp y hasta hoy (2005) presidente del
patronato de la fundación Alfred Krupp von Bohlen und Halbach-Stiftung y
el mayor (2005) accionista del consorcio ThyssenKrupp, mientras
que Alexander
Schoeller fue el socio en la creación de las empresas
austríacas.
http://es.wikipedia.org/wiki/Krupp
Durante las dos guerras mundiales,
la dinastía Krupp estuvo liderada por dos figuras clave que transformaron la
empresa en la fábrica de armas definitiva de Alemania. Lo curioso de esta
historia es que el apellido "Krupp" era tan sumamente valioso para el
Estado alemán que se llegó a decretar una ley especial solo para que no se
perdiera.
Los dos grandes
responsables:
1.
Primera Guerra Mundial: Gustav Krupp von Bohlen und Halbach
Durante la Gran
Guerra, el hombre al frente no era un Krupp de nacimiento, sino un diplomático
que se casó con Bertha Krupp (la heredera legítima del imperio). El mismísimo káiser
Guillermo II intervino en la boda y autorizó a Gustav a usar el apellido Krupp
para mantener el linaje comercial.
·
Su papel: Bajo su dirección, la empresa se convirtió
en el principal proveedor de artillería pesada del Imperio Alemán.
·
Sus
"creaciones" más célebres:
Desarrolló el famoso cañón "Gran
Bertha" (bautizado así en honor a su esposa), un obús monstruoso que
destruyó los fuertes belgas y franceses, y el Cañón de París, capaz de bombardear la capital
francesa desde una distancia inaudita de más de 100 kilómetros.
2.
Segunda Guerra Mundial: Alfried Krupp von Bohlen und Halbach
Él es el
verdadero responsable de la época más oscura y criminal de la compañía. Era el
hijo primogénito de Gustav y Bertha. En 1943, Adolf Hitler promulgó la Lex Krupp (Ley Krupp), un
decreto exclusivo que convirtió a la empresa de nuevo en una propiedad familiar
de un solo dueño y eximió a Alfried de pagar impuestos de sucesión para
asegurar que el motor armamentístico nazi no se fragmentara.
·
El horror del
trabajo forzado: Alfried fue
un ferviente seguidor del régimen nazi y miembro de las SS. Bajo su mando
directo, Krupp integró de forma sistemática el trabajo esclavo en su cadena de
producción. Utilizó a más de 100.000 personas, incluyendo prisioneros de
guerra, civiles de los territorios ocupados y prisioneros judíos de los campos
de concentración.
·
Fábricas en los
campos: Llegó a construir
una fábrica de fusibles justo al lado del campo de concentración de Auschwitz, donde las
mujeres judías eran explotadas hasta la muerte en condiciones de desnutrición y
maltrato brutales.
El
Juicio de Núremberg y una impunidad indignante
Al terminar la
guerra, Alfried Krupp fue arrestado por los aliados. En un principio, se quería
juzgar a su padre, Gustav, pero este ya estaba muy anciano y senil, por lo que
Alfried ocupó su lugar en el banquillo en el Juicio Krupp (uno de los juicios posteriores de
Núremberg) en 1947.
Fue condenado a
12 años de prisión por
crímenes contra la humanidad (por el empleo de mano de obra esclava) y por
expolio de bienes en los países ocupados. Además, el tribunal ordenó la
confiscación de todos sus bienes.
El giro de la Guerra Fría: Alfried Krupp cumplió menos de tres años de condena.
En 1951, en el contexto de la Guerra Fría, las tensiones entre EE. UU. y la
Unión Soviética hicieron que los estadounidenses decidieran que necesitaban
reconstruir la economía de la Alemania Occidental a toda costa. El alto
comisionado estadounidense, John J. McCloy, indultó a Alfried Krupp, le
restituyó toda su inmensa fortuna y le devolvió el control de la empresa.
Alfried volvió
a dirigir la compañía hasta su muerte en 1967, lavando la imagen de la empresa
hacia la industria civil (acero, maquinaria pesada), que es la base de la
multinacional que hoy conocemos como ThyssenKrupp.
el marido de la baronesa thissen tiene
algo que ver con la familia tishen krupp?
Para entender el árbol genealógico y
cómo se conecta todo, hay que aclarar un detalle: Krupp
y Thyssen eran dos familias y dos empresas rivales distintas que no se
fusionaron hasta muchísimo después (en 1999). El barón Thyssen pertenecía a la
rama Thyssen.
Así se conecta el marido de la
baronesa con el imperio del acero y las armas:
El abuelo: El fundador del imperio
El imperio lo levantó el abuelo del
barón, August
Thyssen. A finales del siglo XIX y principios del XX, este hombre creó uno
de los conglomerados de minería, siderurgia y fundición de acero más grandes de
Alemania y de Europa. Era el gran rival de los Krupp.
El padre: El Barón original y la división familiar
Cuando el fundador murió, el imperio
Thyssen se dividió principalmente entre sus dos hijos, y aquí es donde la
historia se abre en dos caminos muy diferentes:
·
El
hermano mayor (Fritz Thyssen): Se quedó con la gestión de las
empresas en Alemania. Tristemente, pasó a la historia por ser uno de los
grandes financieros industriales que apoyó
económicamente a Adolf Hitler en su ascenso al poder (aunque años después
se arrepintió, criticó al régimen y terminó él mismo en un campo de
concentración).
·
El
hermano menor (Heinrich von Thyssen-Bornemisza):
Este era el padre del marido de Tita Cervera. Él no quería saber nada de la
gestión directa en Alemania, se casó con una baronesa húngara (de ahí el título
de barón y el apellido Bornemisza), adoptó la nacionalidad húngara y se dedicó
a heredar la inmensa fortuna familiar y a gastarla en lo que se convirtió en su
gran pasión: comprar arte.
El marido de la baronesa: Hans Heinrich (Heini)
El barón Hans Heinrich (nacido en los
Países Bajos y ciudadano suizo) heredó tanto los negocios industriales de su
padre como la espectacular colección de pinturas que este había empezado a
reunir en su residencia de Lugano (Suiza).
Aunque él no gestionaba las fábricas
de acero en Alemania al día a día (de eso se encargaba la otra rama de la
familia), su inmensa fortuna y su estatus de multimillonario global provenían
directamente de los dividendos y el patrimonio generado por las industrias
siderúrgicas Thyssen.
El
destino de la empresa y los cuadros: Mientras la rama empresarial
familiar alemana seguía su curso —y terminó fusionándose en 1999 con sus
eternos rivales para formar ThyssenKrupp—, el barón se centró en expandir
la colección de arte.
Cuando se casó con Carmen Cervera en
1985, ella fue clave para convencerlo de que la colección no se vendiera por
piezas entre sus herederos, sino que buscara un hogar definitivo. Gracias a
esas negociaciones, el Gobierno de España compró el grueso de la colección, lo
que dio origen al famoso Museo Nacional Thyssen-Bornemisza en Madrid.
Así que, en resumen: el dinero que
financió algunas de las obras de arte más bellas que hoy se pueden ver en
Madrid salió originalmente de las chimeneas, las minas y las fundiciones de
acero de una de las dinastías industriales más poderosas y controvertidas de
Alemania.
Para que no haya confusión con los
nombres, la clave es que Thyssen y Krupp
eran dos familias y dos empresas totalmente distintas y competidoras. Ninguno
de los dos creó la empresa del otro. Lo que ocurrió es que casi un siglo
después, en 1999, ambas megacompañías se fusionaron para formar el gigante
actual que hoy conocemos como ThyssenKrupp.
Mira cómo se repartieron el tablero
de la historia:
1. El Imperio Thyssen: Levantado por August Thyssen
·
Quién
fue: El abuelo del marido de la baronesa Thyssen.
·
Su
logro: Él fue un emprendedor e industrial hecho a sí mismo. A
finales del siglo XIX (hacia 1871), fundó su propia fundición de acero y empezó
a expandirse agresivamente comprando minas de carbón, astilleros y fábricas de
maquinaria pesada en la región del Ruhr. Se ganó el apodo del "Rey del
Acero". Su imperio estaba enfocado originalmente en la infraestructura, la
siderurgia y la gran industria pesada.
2. El Imperio Krupp: Dirigido por Gustav Krupp (y su
familia)
·
Quién
fue: El diplomático que se casó con la heredera de los Krupp y
del que hablábamos antes.
·
Su
logro: La dinastía Krupp ya existía mucho antes que los Thyssen
(venían fabricando acero desde principios del siglo XIX). Lo que hizo Gustav
Krupp von Bohlen und Halbach fue tomar
las riendas de ese imperio familiar preexistente a partir de 1906 y
transformarlo en la mayor fábrica de armas y artillería del mundo durante la
Primera Guerra Mundial.
En
resumen: August Thyssen creó el imperio Thyssen desde
cero con el acero y la minería, mientras que Gustav
Krupp expandió y militarizó el imperio Krupp que ya pertenecía a la familia
de su esposa. Eran los dos grandes "reyes" de la industria pesada
alemana, compitiendo cara a cara hasta que sus legados se unieron a finales del
siglo XX.
No fabricaban los cañones finales como Krupp, pero sin su
acero, su carbón y sus fábricas, esas armas jamás habrían existido.
El
nivel de implicación de los Thyssen en el negocio de la guerra se divide de la
siguiente manera:
1.
Primera Guerra Mundial: Armas y munición en masa
Bajo
la dirección del propio patriarca, August Thyssen, y de su hijo mayor, Fritz,
el imperio Thyssen se volcó por completo en el esfuerzo bélico alemán.
2.
Segunda Guerra Mundial: Fritz Thyssen y la financiación de Hitler
Aquí
la historia se vuelve mucho más oscura, y el protagonista es Fritz
Thyssen (el tío del marido de la baronesa), quien se había quedado con las
empresas en Alemania.
·
El
padrino financiero: Fritz Thyssen fue uno de los
poquísimos grandes industriales alemanes que financió
a Adolf Hitler desde los años 20, cuando el partido nazi era aún un grupo
marginal. Le dio cientos de miles de marcos y llegó a organizar reuniones clave
entre Hitler y otros multimillonarios para convencerlos de que apoyaran su
ascenso al poder, buscando que el nazismo frenara a los comunistas y protegiera
sus fábricas.
·
El
acero de la Blitzkrieg: Durante los primeros años del
régimen, las acerías de los Thyssen (reunidas en el gigantesco monopolio Vereinigte
Stahlwerke) proveyeron el acero fundamental para la reconstrucción del ejército
alemán, los tanques de la Blitzkrieg (Guerra Relámpago) y la infraestructura
nazi.
·
Mano
de obra esclava: Al igual que Krupp, las fábricas
del grupo Thyssen explotaron a miles de trabajadores forzados, prisioneros de
guerra y personas enviadas desde los campos de concentración en condiciones
infrahumanas.
El
"arrepentimiento" tardío de Fritz
La historia de Fritz Thyssen tiene un
giro peculiar. A finales de 1939, horrorizado por la persecución a los judíos,
los brutales métodos de la Gestapo y, sobre todo, por la invasión de Polonia
(que desató la Segunda Guerra Mundial), Fritz rompió públicamente con Hitler.
Huyó a Suiza y luego a Francia,
enviando una carta de protesta al régimen. Sin embargo, los nazis confiscaron
todas sus empresas en Alemania, y cuando Francia fue invadida en 1940, la
Gestapo lo capturó. Pasó el resto de la guerra encerrado en un sanatorio mental
y luego en campos de concentración como Dachau junto a su esposa.
Al terminar la guerra, un tribunal de desnazificación lo
condenó como "nazi menor" por haber sido el responsable directo de
aupar a Hitler al poder en primer lugar.

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