sábado, 28 de diciembre de 2024

Paul Winzer

 

Paul Winzer (Cottbus, 24 de junio de 1908- después de 1948), también conocido por el alias «Walter Mosig»,n. 1 fue un diplomático y oficial de policía alemán, miembro de la Gestapo y uno de los jefes del campo de concentración de Miranda de Ebro durante la Dictadura franquista. Fue también el jefe de la Gestapo en la España franquista.2

Paul Winzer
En mayo de 1936 fue asignado a la embajada alemana de Madrid, por expreso deseo de Heinrich Himmler para que investigase a los comunistas y anarquistas españoles.5 El 18 de julio, cuando se produjo el golpe de Estado que desencadenó en la Guerra civil, Winzer se encontraba en Barcelona, donde vigilaba a los izquierdistas alemanes que participaban en las Olimpiadas Populares.6 Después de permanecer unos días y observar los combates que se desarrollaron en las calles, Winzer embarcó en un vapor italiano y luego regresó a Alemania. Sin embargo, cuando la Alemania nazi reconoció a las fuerzas de Franco, Winzer volvería a ser destinado otra vez a España junto al nuevo embajador, Wilhelm Faupel, como agregado policial de la embajada alemana,7 con el rango de Kriminalkommissar.

Tras su llegada a la España controlada por los «rebeldes» ocupó diversos puestos. Winzer supervisó el Campo de concentración de Miranda de Ebro,8 que había sido construido por las fuerzas sublevadas a inspiración de los campos de concentración nazis.9 Algunos autores señalan a Winzer como uno de los diseñadores de la estructura del campo,9 mientras que otros lo señalan como el diseñador de todo el sistema de campos de concentración franquistas.10

Tras el final de la guerra civil, Winzer continuó en España y se trasladó a Madrid, junto con la legación diplomática alemana. Comenzada la Segunda Guerra Mundial, se convirtió en uno de los principales contactos de Walter Schellenberg, jefe de información y contraespionaje alemán.15 Como agregado policial, sus labores también incluían vigilar a la colonia alemana que residía en España. Winzer, por ejemplo, siempre desconfió del delegado del Ministerio de Propaganda en la embajada de Madrid, Josef Hans Lazar, que a pesar de ser de origen judío, realizó en España una importante campaña propagandística a favor de la Alemania nazi.16 El poder de Winzer también se extendía a la vecina Portugal, estableciendo incluso contactos con la policía de la Dictadura salazarista.17 Llegó a trazar un plan para secuestrar y/o asesinar en Portugal a Otto Strasser,18 un antiguo nazi que se había vuelto contrario al régimen. En su libro España tenía razónJosé María Doussinague relata que Winzer estuvo implicado en el secuestro del matrimonio Erich Heberlein y Margot Calleja la noche del 17 al 18 de junio de 1944 en su finca de La Legua, cerca de Toledo, desde donde fueron trasladados a Alemania.19 El diplomático Heberlein y el embajador Eberhard von Stohrer fueron despedidos porque se suponía que frustraban las intrigas de Winzer.20

A comienzos de 1945 todavía se encontraba en la embajada de Madrid.2 Tras el final de la Segunda Guerra Mundial, se pierde su pista.n. 2 A partir de la primavera de 1946, Mosig fue internado e interrogado por el Counter Intelligence Corps estadounidense durante dos años en la Fortaleza Hohenasperg, en la localidad de Asperg.22 En 1948, emigróCórdoba, Argentina.

Fuente: wikipedia





martes, 24 de diciembre de 2024

Charterhouse Warren

 


yacimiento en Somerset

En la década de 1970, un equipo de arqueólogos descubrió en Charterhouse Warren, Somerset, una sima que contenía los restos óseos de al menos 37 personas, entre hombres, mujeres y niños. Este hallazgo, analizado en detalle recientemente por investigadores de la Universidad de Oxford y otras instituciones, ha revelado uno de los episodios más violentos documentados en la Edad del Bronce, hace unos 4.000 años.

El estudio, publicado en Antiquity, detalla que estas personas no solo fueron masacradas, sino que también fueron desmembradas, descarnadas y, posiblemente, canibalizadas por sus agresores. Marcas de corte y fracturas perimortem en los huesos sugieren que la violencia fue intencional y destinada a humillar a las víctimas. «El canibalismo parece haber sido una forma de deshumanización, equiparando a las víctimas con animales al mezclar sus restos con huesos de ganado», explica Teresa Fernández-Crespo, investigadora de la Universidad de Valladolid.

Aunque en Gran Bretaña hay evidencias de lesiones en esqueletos de épocas anteriores, como el Neolítico, los investigadores coinciden en que la escala y brutalidad de este episodio son únicas en la Edad del Bronce. «Charterhouse Warren pinta un cuadro considerablemente más oscuro del periodo de lo que se esperaba», comenta Rick Schulting, de la Universidad de Oxford.

Javier Ordoño, arqueólogo de la empresa Arkikus, y la investigadora Teresa Fernández Crespo, de la Universidad de Valladolid, han participado junto con un equipo británico en el análisis de restos humanos, de al menos 37 personas, hallados en un pozo en el yacimiento de Charterhouse Warren, en Inglaterra. Los hombres, mujeres y niños hallados en este yacimiento fueron asesinados hace 4.000 años y sus cuerpos fueron descuartizados y canibalizados en un acto de violencia extrema.

Fuente: WEB


miércoles, 11 de diciembre de 2024

Guénrij Yagoda

 

Yenoj Gershónovich Ieguda; Nizni Nóvgorod, 7 de noviembre de 1891-Moscú, 15 de marzo de 1938) fue el jefe de la Policía secreta de la Unión Soviética NKVD entre 1934 y 1936.

Yagoda

Yagoda nació en el seno de una familia judía,12 concretamente era hijo de un judío joyero de Letonia y se unió a los bolcheviques en 1907. Farmacéutico de profesión,3 después de la Revolución de Octubre de 1917, subió rápidamente en el escalafón de la Checa,1 la policía secreta bolchevique anterior a la NKVD, convirtiéndose en el lugarteniente de Féliks Dzerzhinski en septiembre de 1923. Había pasado a este desde la inspección del Ejército Rojo en 1919.1 Después de la muerte de Dzerzhinski en julio de 1926, Yagoda estuvo bajo el mando de Viacheslav Menzhinski. Sin embargo, debido a la mala salud de este último, fue Yagoda quien tenía el control verdadero de la policía secreta al final de la década de 1920.

La lealtad de Yagoda a Stalin era incuestionable y ya en 1931, como subjefe bajo Menzhinski, ordenó el traslado de miles de presos políticos para la construcción del Canal Mar Blanco-Báltico en el norte de Rusia, cuidando que la mayoría de ellos pereciera por culpa de los maltratos, el frío, y la pésima alimentación, gracias a la insistencia de Yagoda en "economizar" recursos al no emplear maquinaria pesada sino casi exclusivamente mano de obra en la obra de construcción del Canal, de forma que la prestación de mano de obra para los proyectos de Stalin cimentaba la influencia de Yagoda ante el dictador al dar un uso económico a la enorme masa de presos del Gulag.

La personalidad de Yagoda era tachada como muy corrupta por otros líderes comunistas que lo acusaban de ser un hombre lleno de vicios entre los que se encontraban las mujeres y las apuestas.

La paranoia de Stalin durante la época de la Gran Purga también alcanzó a Yagoda, sobre quien siempre mantuvo quejas debido a su renuencia en acusar inocentes. Tras varios meses en que Stalin rechazó sus pedidos de entrevistas personales, el 16 de septiembre de 1936 Nikolái Yezhov reemplazó a Yagoda al mando de la policía secreta y en marzo de 19375 el propio Yagoda fue arrestado. Se lo acusó de traición y de conspirar contra el gobierno en el último Juicio de Moscú en marzo de 1938.

Aleksandr Solzhenitsyn estuvo presente en el juicio de Yagoda y describió la impresionante confianza del acusado en que Stalin finalmente lo perdonaría, llegando a describir cómo Yagoda se levantaba de su banquillo y gritaba suplicando clemencia al segundo piso de la galería como si el propio Stalin estuviera allí: «¡A usted recurro! ¡Dos grandes canales he construido para usted!».6 Pese a estos ruegos, Yagoda fue declarado culpable pocos días después de empezar el juicio, y ejecutado el 15 de marzo de 1938 en el campo de fusilamiento de Communarka.

 fuente: wikipedia


domingo, 8 de diciembre de 2024

Edward Teller

 

Edwardd Teller

Edward Teller1 (BudapestHungría; 15 de enero de 1908-StanfordCaliforniaEstados Unidos; 9 de septiembre de 2003) fue un físico de origen húngaro, nacionalizado estadounidense en 1941, país al que había emigrado en 1935 huyendo de las persecuciones de la Alemania de Hitler.

Es especialmente recordado por su vinculación en la fabricación de la bomba de hidrógeno, por lo que se le atribuye el sobrenombre de «padre de la bomba H». Su figura pública fue siempre controvertida a causa de la dureza en sus críticas, en especial contra Robert Oppenheimer, así como sus decisiones y su personalidad ególatra; pero en el ámbito científico y académico era considerado como poseedor de una mente brillante.2 Recibió importantes honores y fue criticado por muchos de sus compañeros de profesión por sus actuaciones.

Siendo un físico de gran talento adquirió una posición preeminente entre la comunidad científica norteamericana. En 1939, acompañó a Leó Szilárd a ver a Albert Einstein para persuadirle de escribir una carta al presidente Franklin Roosevelt en la que le sugería el desarrollo de un programa armamentístico nuclear ante el temor de que la Alemania nazi pudiera desarrollar tales armas.

Laboratorio de Los Álamos

En 1942, Teller fue invitado a formar parte del seminario de planificación de verano de Robert Oppenheimer en la Universidad de California, Berkeley sobre los orígenes del Proyecto Manhattan, el esfuerzo estadounidense para desarrollar las primeras armas nucleares. Unas semanas antes, Teller se había reunido con su amigo y colega Enrico Fermi para hablar de las perspectivas de la guerra atómica, y Fermi había sugerido despreocupadamente que tal vez un arma basada en la fisión nuclear podría utilizarse para desencadenar una reacción de fusión nuclear aún mayor. Aunque al principio explicó a Fermi por qué pensaba que la idea no funcionaría, Teller quedó fascinado por la posibilidad y se aburrió rápidamente con la idea de "sólo" una bomba atómica, aunque ésta aún no estuviera ni cerca de completarse. En la sesión de Berkeley, Teller desvió la discusión del arma de fisión a la posibilidad de un arma de fusión, a la que llamó "Súper", una concepción temprana de la bomba de hidrógeno.45

Una de las actuaciones más criticadas de Teller es durante la llamada Auditoría de Seguridad promovida por el FBI en donde formuló una grave acusación al padre de la bomba atómica Robert Oppenheimer sindicándolo como espía del comunismo y que fue apoyada por J. Edgar Hoover, lo que provocó la salida del escenario de Oppenheimer dejando libre a Teller para coproducir la bomba H, a la cual Oppenheimer se oponía.

En unas declaraciones que hizo a la prensa, Teller decía que «lamentaba la decisión de Truman de lanzar la bomba A sobre las ciudades japonesas» y concluía que «deberían haberse probado primero de una forma que hubiera impresionado suficientemente a los líderes japoneses como para poner fin a la guerra». Sin embargo, una vez concluida la Segunda Guerra Mundial, Teller influyó en el presidente Harry Truman, convenciéndolo de la necesidad de fabricar y poseer una potente bomba de hidrógeno para proporcionar al país una defensa nacional fuerte y continuada capaz de intimidar a la Unión Soviética y de superar el desarrollo de armas nucleares de fisión.

La primera bomba de hidrógeno fue detonada en noviembre de 1952 en el atolón de Enewalk, en el océano Pacífico. En el desarrollo de este ingenio termonuclear fueron destacadas las contribuciones de Teller, Stanislaw UlamHans Bethe (antiguo director de la división técnica del Proyecto Manhattan) y del joven físico Richard Garwin. Esta primera bomba H tenía una potencia 2500 veces mayor que las bombas atómicas lanzadas en 1945 sobre Hiroshima y Nagasaki.

Teller fue también uno de los primeros científicos en sugerir que la explosión de un arma nuclear en el espacio podría utilizarse para destruir o desviar de su trayectoria un asteroide en ruta de colisión con la Tierra.

Fuente 

 https://es.wikipedia.org/wiki/Edward_Teller